El planeta Saturno y la estrella Espica flanquean a la Luna esta noche. El dorado Saturno está debajo de la Luna y hacia su izquierda inferior, con la blanca Espica como a la misma distancia de la Luna y hacia su derecha superior.
En la interpretación chuna de las mitologías y sus planetas ellos invierten el enfoque europeo al que estamos acostumbrados a Saturno se le ve como representante de la Tierra, el elemento central entre los cinco entes. El nombre chino de Saturno, estrella mitigante, tiene la connotación del exorcismo, indicando que puede buscarse ayuda para expulsar a los demonios. En una cosa coinciden ambas tradiciones: el lento movimiento de Saturno le da carácter de longevidad y en la astrología china, lo mismo que en Europa y en la zona asiática de influencia griega, se lo personifica en la figura de un viejo.
Los orígenes de Saturno en la astrología occidental moderna presentan un cuadro complejo. Tenemos que remontarnos a la mitología mesopotámica para recoger algunos de sus orígenes más significativos, e incluso allí la imagen que se nos presenta es confusa. En los mitos mesopotámicos, el planeta pertenece al dios Ninurta, hermano de Nergal (su Marte). Sin embargo, las similitudes entre estos dioses guerreros eran tales que a los dos hermanos se les fundía a menudo en una sola entidad. Ninurta se convirtió en un dios con poderes extraordinarios después de haber rescatado las tabletas del destino que le habían sido robadas a Enlil por el dragón del viento Zu, que se había aliado con las potencias del Caos.
En prenda de gratitud por su coraje y su éxito, los dioses otorgaron a Ninurta la guarda de las tabletas de tal manera que se convirtió en el previsor del propio destino, prefigurando una línea significativa en el Saturno astrológico posterior.
Hay otros aspectos de Ninurta que encajan pero con nuestro símbolo convencional de Saturno. Se lo asociaba con las armas, representándoselo con frecuencia como un águila, en ocasiones un águila bifronte que miraba a dos lados opuestos, imagen que todavía se encuentra en al heráldica.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Fuentes: radiouniverso.org, mallorcaweb.net
Imagen: documentofantastico.blogspot.com

















