Le damos la bienvenida a Júpiter que entra en el signo Piscis, evento de gran significancia pues éste planeta tardará 12 años en llegar al mismo lugar. La mitología romana describe que Júpiter, en un primer momento no era el dios más importante, pues aquel pueblo guerrero veneraba al dios de la guerra (Marte), simplemente era una divinidad dispensadora de la luz y regía los fenómenos celestes.
Luego de destronar a Saturno del reino, Júpiter asumió su papel como dios patrón del estado romano y desde entonces fue considerado como “El mejor, mayor, más sabio y justo”, encargado de las leyes y el orden social.
Hoy en la Fórmula es citada la “Parábola de los mares…” esta describe fielmente la energía de Júpiter una dualidad entre el DAR y el RECIBIR, la sencillez y la opulencia.
El día de mañana Cocinando con los Dioses entrará en conexión con la energía de los peces más cotizados, pero hoy quiero conectarlos con la esencia de Júpiter y recomendarles que coman Sardinas, pues serán estas las que le ayudarán a liberarse de las cadenas del encantamiento que Júpiter produce en aquellos que como él solo persiguen las riquezas materiales.
La decisión queda de su parte, si conectar con su ESENCIA o su APARIENCIA.
Alimento Recomendado: Sardinas naturales, avena.
Para tomar: Agua de coco.
Propiedades de los Alimentos:


Entre las vitaminas se encuentran algunas del grupo B (B1, B3 y B12), las cuales permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos La sardina contiene también cantidades significativas de vitaminas A, D y E. En cuanto a los minerales, la sardina contiene fósforo, calcio (más abundante en las sardinas en conserva que se comen con espina), magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo.
Todas estas cualidades hacen que ese pequeño pescado sea tan nutritivo y tenga la condición de cuidar nuestro corazón, específicamente gracias al Omega3, además evitan los dolores articulares y reumáticos.
La Avena es nutritiva, emoliente, pectoral, diurética. Gracias a sus propiedades hidratantes, la avena contribuye a mejorar el aspecto de la piel, logrando así aportar antioxidantes naturales (vitamina B1 y E, proteína, calcio, hierro, magnesio, zinc, cobre y manganeso) que detienen el deterioro prematuro de la dermis. La avena no sólo ofrece suavidad a la piel sino que también es buena para reducir las impurezas y humectarla, ya que ayuda a proteger la capa superior de la piel y es excelente para el cuidado de pieles sensibles y secas.
Actúa como fuente de energía y cuida la línea, contrario al mito, la avena, consumida con mesura (2 cucharadas tienen un aporte de aproximado de 100 calorías) no engorda y además ayuda a reducir los kilos de más. Al contener fibra soluble, esta actúa como regulador metabólico. Además, es un alimento saciante que ayuda a regular la sensación de apetito, ya que aporta energía durante largo tiempo. También tiene propiedades diuréticas por lo que ayuda a reducir la acumulación de líquidos en el cuerpo.
















