

Andrómeda En la mitología Griega, Andrómeda era la hija de Casiopea y Cefeo, el rey de Etiopía. La madre de Andrómeda declaró que ellas eran más hermosas que las ninfas del mar, las Nereidas.
Las Nereidas se sintieron insultadas y se quejaron con el dios del mar Poseidón. Poseidón amenazó con mandar una inundación y a un monstruo marino para destruir al reino de Etiopía. El oráculo aconsejó al rey sacrificar a su hija. Andrómeda fue encadenada en un acantilado en el mar para ser devorada por el monstruo marino.
Perseo, el sobrino del rey de la ciudad de Argos, la vio cuando navegaba y se enamoró rápidamente de ella. El prometió que rescataría a Andrómeda si sus padres le permitían casarse con ella. Casiopea y Cefeos aceptaron. Perseo mató al monstruo y liberó a Andrómeda.
Andrómeda insistió que la boda se celebrara. Por desgracia, sus padres habían olvidado la promesa hecha a Perseo. Después del casamiento, Andrómeda se fue de su país para vivir con Perseo quién llegó a ser el rey de Tirens y Micena. La diosa Atenea colocó la imagen de Andrómeda entre las estrellas como premio por haber mantenido la promesa de sus padres
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo. Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo… Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, noticias.terra.com.pe
Imagen: espanol.earthsky.org
Imagen: : constellationsofwords.com
















