

La Luna y Saturno
El estruendo de las granizadas es frecuente en esta época del año. Castigan el terreno con trozos de hielo que van del tamaño de balines a pelotas de béisbol, y a veces más grandes.
Si toma un puñado de granizo, podrá apreciar cómo son los anillos de Saturno. La mayor parte de su material también consiste en trozos de hielo, la mayoría del tamaño del granizo.
Saturno tiene miles de anillos. Muchos se juntan para formar los brillantes anillos visibles con telescopios. Más allá de esos anillos brillantes, hay otros más pequeños y delgados.
Algunos de los anillos consisten básicamente en hielo, «granizos» tan duros como el granito. Otros son trozos de hielo y polvo. Y otros una mezcla de esos dos.


Saturno parece una estrella brillante hacia la parte inferior izquierda de la Luna al anochecer. Un telescopio pequeño permite ver los gloriosos anillos del planeta.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: astrosytarot.es















