Desde pequeño la música ha estado presente en mí. Me recuerdo viendo en el cine “La Novicia Rebelde” (“The Sound of the music”), la polifonía en sus canciones me ha inspirado a participar en grupos corales. Desde ese momento, ritmo y melodía fueron parte de mi vida y continúan siéndolo. Usamos la música instintivamente porque nos obsequia tranquilidad y estimula la creatividad. Pero… ¿Cómo afecta la música a la salud?
Estudios recientes efectuados en el Arts and Quality of Life Research Center en Temple University, Philadelphia, demuestran que hay una estrecha relación entre escuchar música y la salud. Ya hemos escuchado en alguna ocasión a expertos en neurociencias establecer cómo la música de Mozart ayuda en el desarrollo intelectual de los bebés; hemos leído de cómo algunos músicos expertos del Suzuki Music Academy aprovechan el “Efecto Mozart” para el desarrollo de estudios. Pero en efecto, es la primera vez que leo sobre un efecto físico-directo para la salud de los que escuchan música.
Los estudios del “Arts and Quality of Life Research Center” señalan que Escuchar música puede beneficiar a pacientes que sufren grave estrés y ansiedad asociados con el hecho de estar en tratamiento para Cardiopatía Coronaria. Una revisión sistemática encontró que la música podría disminuir la presión arterial, frecuencia cardíaca y los niveles de ansiedad en pacientes coronarios.
Los efectos de vivir con una enfermedad del corazón son muy estresantes. Las incertidumbres y temores que rodean el diagnóstico y los tratamientos podrían empeorar la condición, como resultado del estrés que aumenta la presión arterial, lo que lleva a un mayor riesgo de complicaciones. Escuchar la música puede ayudar a aliviar el estrés y, por tanto, reducir este riesgo.
La música así penetra en nosotros y haciendo resonancia en nuestro sistema nervioso se esparce por nuestro ser, facilitando la curación del individuo.
Hay estadísticas que indican que el agua en el cuerpo humano representa hasta un 75%. Es lógico pensar que una vibración lo agitaría tal como a una inmensa masa semi-liquida que se ve perturbada por una vibración.
Recuerdo la primera vez que vi “El Viaje Fantástico” (“The Fantastic Journey”), una serie de la que hoy las personas se reirían por sus efectos especiales de época. Presentaba a “Varian” un hombre fugitivo del siglo 23, que afirmaba ser músico del futuro y poseía una herramienta parecida a un diapasón que generaba una vibración capaz de curar heridas y enfermedades.
Existen otros indicios como el uso del ultrasonido y la resonancia magnética que incluyen a la electrónica en esta trilogía. El desarrollo de armas sónicas, utilizadas para aturdir sin herir es un muy interesante aspecto a estudiar. Por otro lado los creyentes del biorritmo utilizan un modelo que muestra las funciones humanas con características de ondas.
Si estas visiones se acercan a la realidad, Medicina, Electrónica y Música se están entrelazando en una realidad como la que veríamos en una serie de televisión, convirtiendo en parte del día a día los sueños de muchos de mis amigos, sanar mediante la música.
Vea los creditos de introduccción de El Viaje Fantastico en Youtube.com













