«Afirmo, y firmo que jamás se sabrá ciencia alguna con fundamento, si no se estudia con el idioma que se ha mamado»
Martín Sarmiento
Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Escritor y erudito benedictino español perteneciente a la Ilustración. Sarmiento, el mayor erudito de su época en cuanto la cantidad, toca en sus escritos cosmografía, matemáticas, mineralogía, botánica, historia, filosofía, literatura, etc. En sus viajes colecciona aves, piedras, plantas, anotando, además de costumbres y lenguaje de las regiones por donde pasa.
Sarmiento no solo estaba interesado en la lingüística, era conocedor de los nombres de las plantas y de las propiedades que tenían. Aparte de la botánica también le interesaba la medicina y tenía mucha fe en las propiedades curativas de una planta llamada «carqueixa». Era un hombre preocupado por conocer, por estudiar, por investigar y también por mejorar el nivel técnico y económico de su país. Era un hombre moderno, abierto, interesado por mejorar la vida de sus contemporáneos.
Combatió, con Feijoo, la superstición y la ignorancia. Y por eso proponía la fundación de bibliotecas en los pueblos. Naturalmente, no como la suya, una de las más importantes en la España de su tiempo. Al contrario que su maestro Feijoo, Sarmiento entendió que era necesario conocer, recuperar y salvaguardar las tradiciones y la cultura popular.
En eso fue un gran precursor y contribuyó decisivamente a la investigación y recuperación de la cultura gallega. A instancias de Sarmiento se crea el Real Jardín Botánico de Madrid y desde 1743 reclama la creación de bibliotecas y jardines botánicos en diversas ciudades, al estilo de los que surgen en la Europa de la época, así como la constitución de la Academia de la Agricultura y la dotación de cátedras universitarias de Historia Natural, Agricultura y Botánica. En 1745 regresa a Galicia. Entre 1750 y 1772 vive entregado al estudio y la redacción de sus obras.
Foto: moonmentum.com
















