Inicio de año implica un proceso de reflexión que nos sirve de trampolín para enfrentar los retos y convertirnos en guerreros e iniciar un nuevo ciclo… Hoy con la Luna llena en Leo, y las condiciones planetarias tenemos el regalo de la materialización en dónde la única condición es mantener la PRESENCIA.
Presencia. Asistencia personal. || Serenidad o tranquilidad que conserva el ánimo, tanto en los sucesos adversos como en los prósperos. || Fuente: Microsoft Encarta.
Tener “presencia” desde el ángulo energético implica mantener todos los sensores alertas, desarrollar el control absoluto del cuerpo, las emociones y lo que sucede alrededor.
Mi consejo es que hoy en Cocinando con los Dioses nos alimentemos de los tres alimentos vitales y activemos el centro de poder, esto nos ayudará a mantener el equilibrio espiritual, emocional y accional.
Los tres alimentos vitales:


La alimentación es la base fundamental para mantener un equilibrio perfecto. Hay alimentos que activan la mente y la hacen rendir a tope, y que son esenciales para tener intacta la capacidad de concentración.
Una dieta sana para la mente debe tener suficiente aporte de minerales; el calcio es un transmisor imprescindible de los impulsos nerviosos al cerebro, mientras que el hierro influye en el rendimiento cerebral y el zinc activa a los neurotransmisores.
La glucosa es el “alimento” fundamental del cerebro; mantener un nivel correcto en la sangre es esencial para la actividad de este órgano. La podemos encontrar en los hidratos de carbono complejos (pan, arroz, pasta, patatas…) y en las frutas y los azúcares.
Las vitaminas del grupo B son también buenas aliadas de la mente y el sistema nervioso. Búscalas en pescados, frutos secos, cereales integrales, carnes y quesos. Los ácidos grasos tampoco deben faltar para que nuestra cabeza rinda al cien por cien, y están presentes sobre todo en los aceites de semillas, germinados de cereales, aguacate, soja y frutos secos.
Para terminar, no podemos dejar de lado a los fosfolípidos o moléculas de la memoria. Su presencia mejora el humor en general (que tanta falta nos hace…) y protegen al cerebro del temido Alzheimer; los podrás encontrar en vísceras como el hígado y en la yema de los huevos.


Nota: Deja el azúcar y las bebidas artificiales a un lado, ellas causarán en ti el efecto contrario.
Aire: El ejercicio de hoy está basado en fortalecer el “centro de poder”, se llama el Poder del Ombligo diseñado por Yogui Bhajan.
Échate sobre tu espalda, los brazos a los lados y las palmas hacia abajo. O las manos debajo de tus glúteos para proteger la parte más angosta de la espalda, que debe seguir estando apoyada en el piso durante estos ejercicios. Ello es posible colocando las manos debajo de los glúteos. Inhala cuando alces tu pierna derecha a 90 grados o perpendicular al suelo. Exhala cuando la bajes. Inhala alzando tu pierna derecha. Exhala al bajarla. Continúa alzando en forma alternada tus piernas con respiraciones profundas y poderosas. Las instrucciones originales eran de 10 minutos. Empieza con 1-2 minutos. Estabiliza tu práctica en 3-5 minutos y auméntalos a 10 minutos si te es posible.
Sin pausa, alza ambas piernas hasta 90 grados en la inhalación, y bájalas en la exhalación. Los brazos están estirados en línea recta encima del centro del corazón, las palmas se miran entre sí. Continúa durante 1-2 minutos y trabaja hasta un máximo de 5 minutos.
Relájate totalmente o medita durante 10-15 minutos.
Fuentes consultadas: detusalud.com; braincenteramerica.com; hispayoga.com
















