Cada 22 de Abril se celebra el Día Mundial de la Tierra gracias al senador estadounidense Gaylord Nelson. Su finalidad fue crear conciencia sobre los problemas de la superpoblación, la contaminación que crece cada vez más y más, y la desforestación, tras una osada hazaña motivó a la sociedad a tomar medidas ambientales para proteger la tierra.
El Día Mundial de la Tierra nació como un llamado a la toma de conciencia de los recursos naturales y su manejo, a la educación y a la participación como ciudadanos responsables. Porque hacer la diferencia empieza por ti.
La tierra es nuestra pequeña y frágil nave espacial, es el lugar donde habitamos y que debemos cuidar para para vivir en un ambiente limpio, sano y agradable. Porque aun cuando existan instituciones encargadas de mantener y cuidar el medio ambiente, no es suficiente, es mucho lo que como sociedad podemos hacer aun. Lo primero, es tener conciencia de nuestras acciones, a diario es mucho el daño que hacemos a nuestro alrededor, principalmente, en nuestro hogar y el ambiente natural que nos rodea.
Sabías que…
Un oficinista promedio imprime unas 10 mil hojas al año, siendo que un árbol sirve para producir apenas 16 resmas de papel. ¿Cuántas hojas habrá arrojado innecesariamente a la basura? Asusta saber que se necesitan 200 litros de agua para producir un sólo litro de una bebida gaseosa. O que un grifo dañado pierde tres litros de agua cada media hora, al día son 144 litros de aguas blancas desperdiciados, y es peor sabiendo que sólo el 16% del agua que existe en el planeta es potable.
Para algunos de nuestros pueblos ancestrales el agua es purificadora y fuente de energía; la tierra es un sustento de vida, nuestro alimento; el aire nuestra fuerza vital, y que depende directamente de los árboles, uno no podría existir sin el otro, los hombres lamentablemente fungimos como detractores de una naturaleza en perfecto equilibrio y esto no tiene por qué ser así, sin duda la solución sería que por cada árbol que deforestamos, sembráramos uno, que por cada litro de agua potable que usáramos, purificáramos otro… y así sucesivamente.
¿De quién es el problema? O mejor dicho, ¿quién es el responsable de la solución? Todos, desde los gobiernos, las instituciones, las empresas, tus padres, tú, tus hijos y por supuesto yo. Una cadena interminable que sólo necesita un poco de voluntad, de conciencia y sobre todo –cultura-.
Toma medidas
Algunas de las acciones que podemos tomar en nuestro hogar para ayudar a nuestra madre tierra es reciclar. Este término es de vital importancia y hay que saber aplicarlo a nuestro favor. Por ejemplo, selecciona la basura que se produce en tu casa y sepáralo por materiales orgánicos (comida) e inorgánicos (envases de plástico y/o de vidrio). Reduce la basura, evita subutilizar electrodomésticos como licuadoras, abrelatas eléctricos o secadoras en situaciones que no lo ameriten, no planches todos los días, apaga los computadores cuando no los uses y corrige las goteras de agua dulce en caso de tenerlas.
Mantén limpio el frente de tu casa para que el resto de los vecinos sigan tu ejemplo. No tires la basura, así evitarás que afecte al medio ambiente y a los habitantes que te rodean. Siembra árboles y plantas ornamentales… Si pensamos que cada arbusto o árbol aporta 9 Kg. de oxígeno al año y depura 6 Kg. de dióxido de carbono vemos que importancia tienen ellos para nosotros; cuando vayas de vacaciones no tires basura y recoge con dignidad. Respeta la naturaleza, respeta los animales… Al fin y al cabo, ellos se encuentran en su hábitat. No enciendas fuego en la montaña sin prever que todo podrá ser apagado.
Con la llegada de la primavera inicia la época del florecimiento, del reverdecer… No permitas que nuestro ambiente se apague se torne en blanco y negro, son tantas las cosas que podemos hacer, sólo es necesario tomar conciencia porque el ejemplo empieza por ti, tú serás la base de la nueva generación y es tu responsabilidad. El momento es ¡ahora!
«No olviden nunca, si quieren que la nación tome grandes decisiones sobre aspectos políticos, que el pueblo es la fuente del poder. Con él pueden hacer cualquier cosa, sin él, nada». Gaylord Nelson, Fundador del Día de la Tierra
Autor: Andrea Ávila













