Dos estrellas caninas ascienden en el cielo

Estrellas caninasDos «estrellas caninas» ascienden a mediados de la noche. La más brillante de las dos es Sirio, la estrella más brillante en Canes Mayor, el gran can, y en todo el cielo nocturno. Proción, la estrella más brillante de Canes Menor, el pequeño can, se encuentra muy hacia la izquierda de Sirio. Procyon o Proción es la estrella más brillante en la constelación del Can Menor con magnitud aparente +0,50 y la octava estrella más brillante en el cielo nocturno. Forma uno de los vértices del «Triángulo invernal». Es una estrella binaria; la estrella principal (Procyon A) tiene una débil enana blanca de compañera. El nombre de Procyon proviene del griego προκύον, (Prokyōn), que significa «antes del perro», ya que precede a la «Estrella del perro» —Sirio (α Canis Majoris)— en su aparición aunque, estrictamente hablando, esto sólo ocurre en las latitudes septentrionales de la Tierra. Otro título que recibe esta estrella, Antecanis —o sus variantes Anticanis o Antecursor—, es la traducción al latín de la misma palabra.

Estas dos «estrellas del perro» aparecen en la más antigua literatura de los babilonios y los egipcios, quienes incluso las veneraron. En las Tablas Alfonsíes aparece como Aschere, Aschemie y Algomeysa —este último nombre todavía utilizado ocasionalmente—, mientras que Ulugh Beg la designó como Al Shiʽrā al Shāmiyyah, abreviado como Al Shāmiyyah. En China es conocida como Nan Ho, «el río del sur», que también incluye a Gomeisa (β Canis Minoris) y η Eta Canis Minoris. Una antigua leyenda árabe, decía que Sirio y Proción, eran dos hermanas de un príncipe joven, que se casó; y viajó lejos, al sur del cielo. Ellas le siguieron, pero sólo la mayor fue lo suficientemente fuerte, para poder atravesar El Gran Río, o sea, la Vía Láctea. La más joven, Proción, se quedó en la otra orilla.

Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.

¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.

Imitar lo observado  nos conecta en un 70% con la energía del Universo…

Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuentes: radiouniverso.org, es.wikipedia.org
Imagen: enriquetabruni.blogspot.com