

Con el solsticio de invierno del 21 de diciembre de 2013 se da la bienvenida a la nueva estación, dejando atrás el otoño y comenzando a proyectarse más horas de luz en el hemisferio norte. Esta fecha es significativa ya que es cuando el Sol alcanza su menor altura aparente en el cielo.
Durante los solsticios, tanto de verano como de invierno, la tierra tiene una posición de 23,5 grados en el cenit del Ecuador respecto a la órbita del Sol. Asimismo, la fecha también sirve para dar comienzo al verano en el Hemisferio Sur.
Además de marcar el comienzo de una nueva estación, el solsticio es una fecha muy importante para algunas culturas, que celebran ritos para la ocasión, perdurando hasta nuestros días. Incluso hay teorías que afirman que la Navidad, por su cercanía a la fecha, también tiene influencias de estas costumbres.
En el año 45 a.C. con la implantación del calendario juliano, el solsticio de verano tenía lugar el 25 de diciembre, (ahora Navidad) y se produjo un desajuste entre el año civil (de 365,25 días) y el real (365,242) que provocaba un adelanto de tres días cada cuatro siglos, hasta la llegada del calendario gregoriano en 1582.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org
Imagen: lawebdelgatonegro.blogspot.com
- Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte. ↩
















