Sagitario, el cual tiene forma de una tetera, está en el sureste al caer la noche. El vapor arriba del pitorro de la tetera incluye a dos nebulosas donde están naciendo dos nuevos cúmulos estelares: M8 (la Nebulosa de la laguna) y M20 (la Nebulosa Trífida).
SAGITTARIUS es una silueta imaginaria mitad hombre y mitad caballo (centauro) con un arco tendido y preparado con la flecha. A éste se le llama también Croto, quien salió a cazar al ponzoñoso Scorpius, al cual Sagittarius apunta en el cielo con su arco. Scorpius había matado al poderoso cazador Orión, situado en el gajo de Taurus.
Croto estaba obligado a perseguir su presa en memoria de su amigo y compañero de caza caído. Era tal su motivación de cazar a Scorpius, que los dioses del Olimpo decidieron colocarle entre las estrellas para que encontrara a ese peligroso animal celeste.
Con Sagitario están relacionados varios mitos de los Centauros: el primero entre todos el de Ixión, rey de los Lapitas (el jefe, el rey), que para no pagar el precio pactado con el suegro para desposar a su hija Día (los intereses materiales), le tendió una terrible trampa constituida por un pozo lleno de brasas y escondido por madera y polvo. Deioneo cae en el pozo y muere. Ixión fue presa de la locura (la irracionalidad) y ningún dios quiso absolverlo de la culpa. Solo Zeus se apiadó de él, lo absolvió y lo elevó a los cielos. Pero Ixión vuelve a caer preso, esta vez de sus instintos carnales e intenta seducir a Hera. Zeus entonces ofrece a la mirada de Ixión una nube con la forma de Hera, así fue generada una criatura mitad hombre y mitad caballo que fue llamado Centauro, que a su vez, con las yeguas que pastaban en el valle Pelión generó la estirpe de los centauros.
El otro centauro es Nexus que intentó seducir a Deyanira, esposa de Heracles y por esto fue herido de muerte. Cuando expiraba, convenció a la crédula joven de que recogiese su sangre y se sirviese de ella como filtro para la inmortalidad. Deyanira le ofreció a su esposo una túnica que había teñido con la sangre del centauro. Cuando Heracles se la puso, esta se pegó a su cuerpo produciéndole tan atroces quemaduras que llevaron al héroe al suicidio (el castigo por haber cedido a la pasión de los celos y de la venganza).
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, larevelacionastrologica.blogspot.com
Imagen: blogdesegundoruiz.blogspot.com
















