La constelación de Acuario se hace visible

Acuario

AcuarioAcuario, una de las constelaciones del zodiaco, está en el sur al caer la noche, con sus estrellas más importantes a la izquierda de la Luna. La constelación representa a un hombre joven derramando agua de una jarra.

Acuario, también conocida como El Aguador. Es una constelación complicada de distinguir porque no tiene ninguna estrella que supere la magnitud 3. Antiguamente se describía como una figura que vaciaba un recipiente de agua dentro del Fluvius Aquarii, el Rio de Acuario, que fluye por debajo de esta constelación y se dirige hacia la brillante estrella Fornalhaut, en la constelación de Piscis Austral. Fornalhaut sigue siendo un buen indicador para encontrar la constelación de Acuario, y a 30º al noroeste de esta misma estrella se distingue un grupo estelar que indica la presencia del jarro de agua. Se pueden localizar la cabeza del hombre y el jarro al sur de Pegaso más o menos a la altura de la cabeza del caballo. Esta constelación tiene su punto más álgido a finales de agosto y principios de septiembre.

 Historia mitológica de la constelación 

Esta antigua constelación ha sido portadora de una tradición mitológica muy sólida que ha perdurado a través de varias transformaciones culturales. En el segundo milenio a. C., los babilonios representaban el jarrón como una urna que se desbordaba, y asociaron a Acuario con su undécimo mes (equivalente a nuestro enero-febrero) del año, cuyo nombre era “el curso de la lluvia”. Los egipcios vieron en esta figura la representación de Hapi, el dios del Nilo, encargado de distribuir las aguas de la vida; la urna era símbolo de buena fortuna. Esta analogía hace que la fortuna se asocie con algunas estrellas del jarrón y de la cabeza de la figura del aguador.

Las antiguas representaciones del aguador lo muestran como un hombre barbudo, ya maduro. Sin embargo, el tratamiento clásico de esta figura era muy diferente. Para el poeta latino Manilo (siglo I d.C.), este signo “es la juventud que se derrama y que fue sustraída de la Tierra”. Esto hace referencia al mito griego del niño Ganímedes. El hijo del rey Tros de Troya, Ganímedes, era el más hermoso de los jóvenes de la Tierra. Por ello, los dioses lo eligieron para que siempre llevara la copa dorada de néctar de los dioses y le concedieron el don de la eterna juventud. En versiones posteriores, Zeus, el rey de los dioses, deseaba al joven. Disfrazado como el águila de la misma constelación, Zeus raptó al muchacho y lo llevó al Olimpo para convertirlo en su copero personal.

Este rapto de Ganímedes llevado a cabo por Zeus, tuvo muchas repercusiones en el monte Olimpo. Su llegada desplazaba a Hebe, diosa de la juventud e hija de Hera, esposa de Zeus. Ésta se sintió ofendida por el insulto a Hebe, y por la vergüenza de saber que Zeus se había enamorado de un chico. La actitud de su esposa enfureció a Zeus, que glorificó a Ganímedes dándole un lugar en las estrellas.

Es una de las 88 constelaciones reconocidas por la astronomía moderna, descrita por Claudio Ptolomeo. Su símbolo representa el flujo del agua.

De todo el zodiaco, Acuario es una de las constelaciones reconocida con mayor antigüedad. Los sumerios le dieron este nombre a la constelación, en honor a su dios An, que derrama el agua de la inmortalidad sobre la Tierra. Se encuentra en una región comúnmente llamada el Mar o Aqua por su prodifusión de constelaciones acuáticas tales como Cetus, Piscis, Eridanus. Algunas veces el río Eridanus se representa como lo que derrama la vasija de Acuari

La constelación de Acuario es la décima más extensa, cubriendo más de 2,3% del cielo nocturno. Incluye 56 estrellas observables a simple vista, en su mayoría tenues, siendo Sadalsuud (β Aquarii) la más brillante con magnitud 2,90. Contiene varias gigantes rojas como Hydor (λ Aquarii) —la más brillante—, φ Aquarii, χ Aquarii y 3 Aquarii.

En Acuario se localiza el cúmulo globular M2, uno de los más compactos que se conocen. También en esta constelación se encuentra la Nebulosa de la Hélice, espectacular nebulosa planetaria distante unos 700 años luz cuya edad aproximada es de 10.600 años.

Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.

¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo. Imitar lo observado  nos conecta en un 70% con la energía del Universo… Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuentes: radiouniverso.org, taringa.net