

Leo, se trata de una preciosa constelación visible durante los meses de Diciembre hasta Mayo en el hemisferio norte y durante el otoño austral en el sur. Es una constelación muy fácil de identificar ya que a primera vista se identifica con un león. Se trata de una constelación zodiacal por lo que el Sol cruza dicha constelación desde mediados de Agosto hasta mediados de Septiembre. Destaca en ella la estrella Regulus representando al corazón de la fiera. Por otra parte, la constelación de Leo no cruza el ecuador celeste y está a unos 50º al norte del ecuador de la Vía Láctea, por tanto, podemos observar en Leo gran cantidad de galaxias y ningún cúmulo estelar o globular ya que la densidad estelar disminuye a medida que nos aproximamos hacia el oeste y por tanto hacia el polo norte galáctico.
Leo limita al norte con las constelaciones de la Osa Mayor (Ursa Major) y Leo Minor, al este con la constelación zodiacal de Cáncer, al sur con Hydra, Sextans y Crater y al oeste con Coma Berenice y con Virgo.
Leo, corresponde al león de Nemea hijo de Tifón y Equidna, asolaba los campos devorando a las personas y al ganado, era por tanto, invulnerable. La primera tarea de Hércules fue matarlo. El León tenía como morada una cueva con dos entradas, Hércules tapona una de ellas y entra por la otra para sorprender a la fiera. Lo abraza apretándolo hasta ahogarlo, después con las propias garras del León lo despelleja y toma para sí mismo su piel y su cabeza como casco. Zeus colocó al león dentro de las constelaciones para honrar a su hijo.
En Mesopotamia simboliza el fuego y la culminación del caldeamiento solar en el hemisferio norte. En Egipto símbolo solar y monárquico. Los israelitas lo asimilaron con Judá que se recuesta como el león, razón por la que figura en el estandarte del reino que lleva el mismo nombre. La tradición judeocristiana lo relaciona con el evangelista San Marcos. También a los hebreos quienes poseen el poder del oro, metal solar por excelencia.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, mallorcaweb.net
Imagen: apod.nasa.gov
















