La Vía Láctea brilla como una alfombra resplandeciente

via lacteaA simple vista la Vía Láctea es una banda borrosa de luz. Salta alto por encima de la cabeza esta noche, del suroeste al noreste. Pero vista a través de un telescopio, es una alfombra resplandeciente de millones de estrellas. Ellas delinean el disco de nuestra galaxia hogar.

El vaivén de las estrellas le da al centro de la Vía Láctea forma de X

Aunque ya se había comprobado la forma que tiene el bulbo de nuestra galaxia, astrónomos de la Universidad Católica descubrieron cómo se dibuja la estructura de X.

Tal como otras galaxias espirales, la Vía Láctea se habría formado a partir de un disco de estrellas. Como consecuencia de las tormentosas fuerzas de ese nacimiento, en el centro se originó una barra plana la que con el tiempo habría colapsado para formar finalmente una X con barras gruesas y difusas. Eso es lo que decía la teoría, hasta ahora. Un equipo de investigadores encabezados por astrónomos del Instituto de Astrofísica de la Universidad Católica (IA) pudieron observar por qué se dibuja esa forma.

Las culpables serían un conjunto de estrellas que en vez de tener órbitas planas, describen en el espacio un movimiento con forma de arco. Debido al colapso de la barra original que se formó en el centro galáctico, habrían dos de ellos pero en sentido opuesto lo que daría forma finalmente a la estructura de X o la que muchos denominan de maní, aludiendo a la forma de la cáscara externa de éste.

“Las estrellas que hemos observado parecen estar moviéndose a lo largo de los brazos del bulbo en forma de X, ya que sus órbitas van de arriba hacia abajo y fuera del plano de la Vía Láctea”, dice Sergio Vásquez, estudiante de doctorado del IA y de la ESO, y líder del estudio. “¡Todo encaja perfectamente con las predicciones de los últimos modelos!”.

Vásquez y el equipo compararon imágenes obtenidas -con distintos telescopios de la ESO- hace once años con otras actuales. En ellas pudieron medir el movimiento en tres dimensiones de más de 400 estrellas de un determinado tipo. Se trata de astros que queman helio y que son bien conocidos por lo que se puede determinar con exactitud su distancia.

“Hasta el momento no sabíamos exactamente cómo se había formado nuestra galaxia y habían varias teorías distintas que trataban de explicarlo.

Como, por ejemplo, que se formó a partir de la unión de muchas galaxias chicas.”, dice Manuela Zoccali, académica del IA y parte del equipo investigador. “Lo que logramos es comprobar observacionalmente -al conocer bien la forma y las órbitas de las estrellas estudiadas- lo que predecía una de ellas”, finalizó.

¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo. Imitar lo observado  nos conecta en un 70% con la energía del Universo… Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuentes: radiouniverso.org, dicyt.com