Un grupo de canes se juntan a través del cielo sureño en las noches de invierno: las estrellas de Canes Mayor, el gran can. Esta noche ascienden a la vista en el sureste como a las 9:00 p.m. EST El líder del grupo es Sirio, la estrella más brillante en el cielo nocturno.
Al planeta Venus -el más brillante de todas las estrellas y planetas del cielo nocturno- no se le ve por ningún lado ahora. Está pasando por detrás del Sol y se pierde por el resplandor solar. Volverá a verse como el brillante «lucero de la tarde» hacia finales de año.
Aunque no podemos ver Venus, sabemos que está ahí. El planeta pasa por detrás del Sol cada 19 meses, y siempre regresa varias semanas después.


Los mayas asignaron nombres y dioses diferentes al Venus matutino y al vespertino aunque sí comprendían que se trataba del mismo objeto.
Este conocimiento procedía de observaciones científicas muy cuidadosas. Los astrónomos-sacerdotes mayas siguieron los movimientos de Venus por el cielo durante décadas, incluso siglos. Hay evidencia de que construyeron estaciones especiales «de observación de Venus» para poder estudiar mejor el planeta. Con estas observaciones, los mayas podían predecir la posición de Venus en el cielo con mucha anticipación.
Las observaciones de Venus de los mayas son uno de los registros astronómicos más antiguos del hemisferio occidental.
Fuente: Observatorio McDonald.
¿Cuántas veces usted se detiene a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerde el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.















