“He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido”.
Es el arquetipo por excelencia del hombre integral del Renacimiento. Considerado como el genio más completo de todos los tiempos, su obra abarca no sólo el campo de las artes, sino también el de las ciencias físicas y naturales y el de la filosofía. Leonardo fue un personaje del futuro. Hace casi cinco siglos que murió, pero estuvo más despierto que la mayoría de los hombres y mujeres que hoy están a punto de cruzar la frontera del tercer milenio.
Artista, arquitecto, ingeniero e inventor italiano. Frecuentemente descrito como un genio universal, además de filósofo humanista cuya curiosidad infinita sólo puede ser equiparable a su capacidad inventiva, este gran visionario también es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido.
Su asociación histórica más famosa es la pintura, siendo dos de sus obras más célebres, La Gioconda y La Última Cena, copiadas y parodiadas en varias ocasiones, al igual que su dibujo del Hombre de Vitruvio, que llegaría a ser retomado en numerosos trabajos derivados. Este reducido número de creaciones, junto con sus cuadernos que contienen dibujos, diagramas científicos y reflexiones sobre la naturaleza de la pintura, constituyen un legado para las sucesivas generaciones de artistas.


Leonardo escribía de derecha a izquierda todos sus diarios, utilizando la llamada escritura especular, por ser zurdo, de manera que de no tener costumbre, para poder leer sus escritos, había que utilizar un espejo.
La mejor definición sobre este genio universal la ofreció Sigmund Freud: “Es como alguien despierto cuando todos los demás aún duermen”.
Fue un hombre de gran conocimiento, peculiar misterio y fuertes polémicas en sus tiempos tanto como el presente. Es un mito viviente cuyos capítulos grises le hacen objeto de estudio para científicos y cultores de conspiraciones. Reconocido como uno de los iconos más resaltantes del renacimiento, Da Vinci fue una de las grandes mentes creativas de esta etapa de la historia humana, su pensamiento fue de una gran influencia incluso para los que aún escriben la historia.












