La Energía en los alimentos…

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La energía que nos proporcionan los alimentos se utiliza tanto para pensar, como para dormir, masticar, digerir los alimentos o para que el corazón pueda latir. Sin embargo, cuando se habla de la energía de los alimentos, pensamos en la energía necesaria para realizar una actividad física.

Cada Alimento, así como los platos que los contienen y los cubiertos con los que los comemos tienen una longitud de onda particular y una carga eléctrica o magnética que los caracteriza, e incluso el corte o la forma, así como la cocción influyen, tanto en su sabor como en sus particularidades.

No es lo mismo tomar un café con leche en vaso que en taza, algunas personas prefieren tomar el café en vaso con una cucharilla de acero inoxidable, porque les sabe mejor, cualquier buen conocedor sabe, que no es lo mismo tomar un café de bar que un café casero.

El gusto del café también varia dependiendo del color y el material de la taza, una taza de barro por ejemplo le dará un sabor muy distinto que una taza de porcelana.

Todo esto se debe a que la longitud de onda y carga energética del café varia dependiendo de los materiales con que haya entrado en contacto durante su elaboración y degustación.

Lo mismo pasa con los cocineros, unos tienen sazón y otros no, dos personas pueden hacer un mismo plato siguiendo las mismas indicaciones, recetas e ingredientes, y sin embargo a una de ellas le saldrá más gustoso, agradable y apetecible que a la otra sin causa aparente, incluso el mismo cocinero a pesar de hacer el plato de la misma manera, tendrá días más sazonados que otros, quizás el cocinero lo achaque a su buen o mal humor, sin saber que en realidad que esta achacando a su temperamento eléctrico o magnético lo que influye la carga y longitud de onda de sus platos y cubiertos.

La tradición popular no se equivocaba demasiado al atribuir mejores sabores y propiedades a tal o cual comida, en días y situaciones determinadas, y lo que parecía ser una superstición popular, ha encontrado una explicación clara y contundente:

Los Alimentos varían sin causa aparente por medio de la electricidad que llega hasta ellos, por ejemplo, una mujer con la menstruación, es decir con una sobrecarga magnética natural es perfectamente capaz de echar a perder ciertos Alimentos sin proponérselo, de la misma manera, un hombre en un estado nervioso puede con su exceso de carga eléctrica echar a perder el sabor de todo lo que toque.

Muchas de las propiedades curativas de Plantas y Alimentos están más relacionadas con su longitud de onda que con sus componentes Alimenticios.

En primer lugar hablaremos de los Colores de los Alimentos, ya que su longitud de onda incide directamente en ellos y en los utensilios de cocina, que suman o restan sus propiedades, así pues, dependiendo de la longitud de onda que ostenten los materiales químicos y el formato físico que presenten, los Alimentos tendrán un sabor u otro.

Fuente: alimentacion-sana.com.ar; algaia.blogspot.es