El 11 de septiembre del año 1888, pasó a la inmortalidad el Argentino Domingo Faustino Sarmiento. Un hombre que desdibujo la línea entre la escritura y la política.
Domingo Faustino Sarmiento nació el 15 de febrero de 1811 en la provincia de San Juan, Argentina una casa de origen humilde hoy convertida en museo histórico como homenaje en su centenario.
Sus padres fueron José Clemente Sarmiento y doña Paula Albarracín, sus primeros maestros fueron su padre José Clemente Sarmiento y su tío José Eufrasio Quiroga Sarmiento, quienes le enseñaron a leer a los cuatro años.
En 1816, a los cinco años estudió en la Escuela de la Patria. Cuando terminó la primaria, su madre, Doña Paula Albarracín, quiso que estudiara para sacerdote en Córdoba, pero Domingo se negó y tramitó una beca para estudiar en Buenos Aires. No la consiguió y tuvo que quedarse en San Juan donde fue testigo de las guerras civiles que asolaban la provincia.
A los quince años fundó su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro, provincia de San Luis, donde ya se desempeñaba como maestro de un grupo de alumnos que lo superaban en edad.
Fue una de las figuras más importantes de la historia latinoamericana, por sus esfuerzos en pro de la educación. Fue maestro, subteniente de milicias, escritor, periodista, senador, ministro, director general de escuelas, sociólogo, diplomático, gobernador, hasta convertirse en presidente de la Argentina.
Ser un activo militante político, lo llevó varias veces al exilio, principalmente por su oposición a Juan Manuel de Rosas y al caudillo riojano Facundo Quiroga. Debió radicarse en Chile donde organizó la primera escuela del magisterio de Sudamérica y el periodismo como sus artículos en El Mercurio de Valparaíso y en El Progreso de Santiago.


Sarmiento arribó a San Juan como enviado nacional por parte del presidente Bartolomé Mitre y asumió el poder en el año 1862. Trató de ordenar las finanzas e impulsar la civilización y el progreso con logros sorprendentes y numerosas obras públicas de todo tipo.
Estableció la educación pública, gratuita y obligatoria, inauguró escuelas primarias, preparatorios, la Quinta Normal (Escuela de Enología) y la Escuela de Minas (Escuela Industrial).Incorporó alumbrado y empedrado público, ensancho y construyo nuevas calles, confección los planos de la provincia de San Juan. Fomento la minería, instituyo los impuestos y en lo social creo un proyecto de desarrollo agrícola con los inmigrantes. Por y la oposición interna que debió afrontar y ante la falta de apoyo de sus comprovincianos, renunció al gobierno en 1864.
Fue propuesto como candidato a la presidencia de la Nación por un grupo de políticos del país, a iniciativa del coronel Lucio V. Mansilla. Mientras se encontraba en los Estados Unidos, fue electo para el cargo en las elecciones nacionales de agosto de 1868, y asumió el cargo el 12 de octubre de 1868, ocupó la Presidencia de la República entre los años 1868 y 1874, promovió sus ideas de principios democráticos, las libertades civiles y la oposición a los regímenes dictatoriales.
Como presidente se centro en la educación y la cultura de su pueblo. Logró elevar en su período la población escolar de treinta mil a cien mil alumnos, creando escuelas primarias, la Academia de Ciencias, la Escuela Normal de Paraná (con maestros extranjeros), la Universidad Nacional de San Juan, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, la Biblioteca Nacional de Maestros y el Observatorio Astronómico de Córdoba. Fundó la Escuela Naval y el Colegio Militar.


En su segundo exilio, Sarmiento se casó con Benita Martinez Pastoriza, una viuda de la sociedad chilena, y adoptó a su hijo Domingo Fidel, más conocido como Dominguito, que murió en la guerra contra Paraguay.
En el invierno de 1888 se trasladó al clima cálido del Paraguay junto a Aurelia Vélez, la hija de Dalmacio Vélez Sarsfield, autor del Código Civil. Aurelia fue la compañera de Sarmiento durante los últimos años de su vida. Murió el 11 de septiembre de ese año, en Paraguay, como su hijo Dominguito y tan pobre como había nacido.
















