

Hijo del notario Pietro (Petracco) di Ser Parenzo, durante su niñez residió en distintas ciudades italianas y francesas. Cursó estudios de leyes en Carpentras, Montpellier, Bolonia y Aviñón pero nunca los termino.
El 6 de abril de 1327 conoció en la iglesia de Santa Clara de Aviñón a Laura, su eterno amor. Aunque aún es un misterio su identidad algunos piensan que es una creación literaria. Petrarca siempre defendió su existencia pero nunca revelo su identidad, por lo que algunos piensan que quizá se tratara de una mujer casada. Sus hijos Giovanni y Francesca provienen de mujeres cuya identidad se desconoce.
Su escritura da muestra de múltiples crisis religiosas debido a su apego por los placeres terrenos.
Durante su estancia en Aviñón coincidió con Giacomo Colonna, amistad que le permitió entrar al servicio del cardenal Giovanni Colonna y participar en el rescate de antiguos códices latinos de varias bibliotecas, como el Pro archia de Cicerón, obra de la que se tenían referencias pero que se consideraba perdida.


Escribió obras en latín y en lengua vulgar. Petrarca logró su éxito como autor latino y humanista, en 1341 Roma le corono como poeta. Pero su poesía del Cancionero fue la que le dio fama inmortal.
El Cancionero, Canzoniere o por su título original “Francisci Petrarchae laureati poetae Rerum vulgarium fragmenta”, es la historia poética de la vida interior del Petrarca. Incluye 366 piezas: 317 sonetos, 29 canciones, 9 sextinas, 7 baladas y 4 madrigales.
Los poemas en el Cancionero reflejan una pasión tormentosa por la muerte de Laura acontecida en 1348 por la peste negra, su amor resulto en una adoración espiritual. Petrarca transmitió un sentimiento sincero a sus versos, de gran fuerza y originalidad.
Entre 1362 y 1368 fue a Venecia y a Padua con los Carrara que le regalaron una villa en Arqua para pasar sus últimos días. Poco antes de su muerte, publicó “Los triunfos”, dedicados a exaltar la elevación del alma humana hacia Dios.
















