

Se escogía un cordero Pascual por familia, un macho cabrio, sano y de un año de edad, era sacrificado al atardecer y por la noche se comía con lechugas amargas pan sin levadura (no fermentado), al que llamaban «ázimo» o «pan de aflicción». No estaba permitido romper sus huesos, ni dejar restos de carne. Los israelitas, reunidos en grupos, cumplir con esta sagrada tradición los siete días posteriores al 14 de Nisán (mes israelita correspondiente a marzo – abril).


«Tomad y comed todos de él, porque ésto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros»… «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi sangre, sangre de una alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros, haced esto en conmemoración mía»… (Lucas 22).
La Enciclopedia Británica explica que los primeros cristianos celebraban la Pascua del Señor, al mismo tiempo que los judíos, la noche de la primera luna llena, del primer mes de primavera.


A mediados del siglo II, la mayoría de las iglesias la celebraba el domingo posterior a la festividad Judía. El Viernes Santo y el día de la Pascua Florida comenzaron a celebrarse como conmemoraciones separadas en Jerusalén, hasta finales del siglo IV.
Otros registros históricos mencionan que los orígenes de la Pascua Florida se remontan a la fiesta primaveral en honor a la diosa teutónica de la luz y la primavera, conocida como «Easter» o «Eostre».
La primavera era una época sagrada para los adoradores fenicios del sexo. Los símbolos de la diosa de la fertilidad «Astarté» o «Istar» (Easter) eran el huevo y la liebre. En algunas estatuas se la representa con los órganos sexuales toscamente exagerados, mientras que en otras figuras aparece con un huevo en la mano y un conejo a su diestra.
Cuenta la leyenda, que Eostre abrió las puertas del Walhalla, para recibir a Valder, conocido como el Dios Blanco, debido a su pureza y también, como el Dios Sol, porque se creía que su frente suministraba luz a la humanidad. Originalmente, estos ritos de la primavera fueron concebidos para «ahuyentar a los demonios del invierno».


Pero la costumbre cristiana de fusionar el significado de sus fiestas con ceremonias paganas bajo nuevas formas convirtió el júbilo por el nacimiento del sol y por el despertar de la naturaleza, se convirtió en el regocijo por el nacimiento del sol de la justicia y por la resurrección de Cristo.
Para los Católicos, el Tiempo Pascual es un periodo del año litúrgico, comprendido por los cincuenta días entre el Domingo de Pascua de Resurrección hasta el Domingo de Pentecostés. Durante este tiempo de especial alegría y festividad las lecturas de la Misa son especiales y en vez del Angelus se reza la oración de Regina Coeli. Este periodo finaliza con la celebración del Día de la Ascensión, que conmemora la ascensión de Jesucristo al cielo en presencia de sus discípulos tras anunciarles que les enviaría el Espíritu Santo, o día de Pentecostés.
Durante mucho tiempo, estuvo prohibido comer en Cuaresma; no solo carne, sino también huevos. Por eso, el día de Pascua, la gente corría a bendecir grandes cantidades de ellos, para comerlos en familia y distribuirlos como regalo, a vecinos y amigos.
Los franceses organizaban una «Procesión de los Huevos», desde parques y plazas partían hasta la iglesia principal, y golpeaban las puertas de las casas, para que cada familia les regalara huevos, que serian bendecidor por un Cura párroco. cada joven llevaba colgado de su cuello, un cesto de mimbre lleno de huevos.


El ayuno era obligatorio, por esta razón, se adoptó la costumbre de cocer huevos y almacenarlos, pero en la época de Luis XIV, se introdujo la idea de pintarlos, para después venderlos para caridad. Entre los siglos XVII y XVIII, a la salida de la misa pascual, se ofrecían al monarca cestas cargadas de huevos dorados y decorados artísticamente.
Fue en esta época (siglo XVIII), cuando la industria francesa consigue avances importantes en el manejo y tratamiento del chocolate, y se empieza a vaciar los huevos frescos y a rellenarlos de chocolate. Más tarde llegaron otras formas: conchas, campanas y la asociación Conejo proveniente de esta antigua creencia pagana.
















