

El ambiente llanero que corre en sus venas y en su musa aún hoy lo hace emblema perenne del ambiente campirano de Venezuela. Formado en las labores y ocupaciones tempraneras del hato. Desde sus primeros años conoció la doma de potros, el acarreo de ganado, atravesar a nado los caños, aventuras comunes de la brega con la naturaleza.
De contextura fuerte, agilidad y destreza pronto se ganó el respeto de los que le conocían.
En las famosas fiestas del llano observa bailes de joropo y sueña que con ser uno del los cantores y músicos que punteando un arpa, rasgando un cuatro y batiendo las maracas hacen la gala en tonos de pajarillos, pasajes, seis, quirpas, zumba que zumba, periqueras, gabanes, chipolas, guacharacas, coplas y contrapuntos.
Su escasa educación formal, no aleja al futuro maestro de adquirir una fuerte educación del hogar y una cultura completa que ponen en su carrera las luces del trabajo, el logro y el éxito. Un férreo hombre del campo, que afronto el reto de llevar el llano venezolano al mundo y se creció a su tamaño convirtiéndose en punto de referencia de la música criolla de Venezuela en el mundo.
Tomó lecciones de guitarra a la edad de 18 años en 1935, en La Unión, estado Barinas. Interpreta la “Cuidadito compay gallo, cuidadito” entre otras famosas piezas como la música de Rodrigo Riera. Luego vendría el cuatro, para a la larga acercarse a uno de sus amores el arpa, crando junto a su hermano Arturo y su hijo Santana, en 1947, el conjunto de música llanera “Los Torrealberos”.
Llevando su conjunto, Juan Vicente Torrealba va a Caracas, en la capital se dan a conocer con fuerza por la calidad de su sonido llanero interpretado con elegancia y cadencia tal que es apreciado como forma poética de llano un ejemplo de ello es su tema “Concierto en la llanura”, que le consagrará como un compositor al otorgarle la Licenciatura en arpa, en México y Paraguay.
Con este sonido elegante del llano vienen sus primeras grabaciones, sus apariciones en la radio. Con la voz de Magdalena Sánchez comienza una incorporación de famosas voces masculinas y femeninas como: Josefina Cornieles, Ángel Custodio Loyola, Magdalena Sánchez, Pilar Torrealba, Don Mario Suárez, Rafael Montaño, Héctor Cabrera y Rudy Hernández.


España, Francia, Suiza, Italia, Portugal, Estados Unidos, México, Colombia, República Dominicana, Argentina, Paraguay, Panamá y Puerto Rico, son testigos de su magnífico talento.


En 1973, en estudia los principios de la música electrónica en Alemania y, al regresar incorpora conceptos de esta en el sonido de su arpa y añade la presencia de teclados a su conjunto realizando en este estilo un par de grabaciones.
En 1976, crea Plasma una orquesta bailable que combina la música llanera con los ritmos afro caribes llamándolo “Ritmo Súper 80”, realizan un disco llamado “Juan Vicente Torrealba y su Ritmo Súper 80”.
En 1977, grabó “Italia In Ritmo Tropicale”, creaciones selectas incorporando figuras famosas de la música tradicional italiana de todos los tiempos. Guaglione, Piccolissima, Serenata, Reginella Campagnola, O Sole Mio, Quando M’Innamoro, Luna Rossa, Torna a Sorrento, Chella llà y Chitarra Romana de Eldo Di Lazzaro & Bruno Cherubini, son los títulos de este álbum de colección.
En 1992, le fue otorgada la “Orden del Libertador”, máxima condecoración de Venezuela por servicios distinguidos prestados a la Patria y la “Orden Andrés Bello” en Primera Clase, máxima condecoracíon del magisterio nacional. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Música Universal y en Xalapa, México. Y más de 45 condecoraciones nacionales e internacionales.
En el 2007 recibió honores y homenajes la sala “Ríos Reyna” del teatro “Teresa Carreño” por su nonagésimo aniversario de vida y septuagésimo segundo vida artística.


Juan Vicente Torrealba a la edad de noventa y un años, continúa como un reconocido embajador de la cultura nacional en los más exigentes escenarios artísticos del mundo.
Su contrato discográfico firmado en 1981 con la empresa Sonográfica, le llevo a realizar unas pocas grabaciones principalmente respaldando a la cantante apodada Natalia, pero la inactividad en la que se le mantuvo lo llevo a retirarse en 1986.
















