

Según San Juan en el capitulo 13 versiculos del 01 al 11.
1. Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
2. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle,
3. sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía,
4. se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó.
5. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.
6. Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?»
7. Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde.»
8. Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo.»
9. Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza.»
10. Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
11. Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos.»


17. El primer día de los Azimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?»
18. El les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos.»»
19. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
20. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce.
21. Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará.»
22. Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?»
23. El respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará.
24. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!»
25. Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Dícele: «Sí, tú lo has dicho.»
26. Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.»
27. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos,
28. porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.
29. Y os digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre.»


39. Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron.
40. Llegado al lugar les dijo: «Pedid que no caigáis en tentación.»
41. Y se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba
42. diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»
43. Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba.
44. Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra.
45. Levantándose de la oración, vino donde los discípulos y los encontró dormidos por la tristeza;
46. y les dijo: «¿Cómo es que estáis dormidos? Levantaos y orad para que no caigáis en tentación.»
47. Todavía estaba hablando, cuando se presentó un grupo; el llamado Judas, uno de los Doce, iba el primero, y se acercó a Jesús para darle un beso.















