300 Años de Fervor y Tradición Zuliana

Virgen chinitaDesde Maracaibo ciudad donde ahora resido, presento mis respetos a esto pueblo lleno de fervor y entusiasmo contagioso.

Lourdes Méndez
La historia de la patrona de los zulianos, la Virgen de la Chiquinquirá, conocida también como «La Chinita», empezó en las orillas del Lago de Maracaibo, sitio donde cientos de mujeres se reunían para lavar su ropa y la de su familia. Allí, una anciana encontró una tablita que decidió usar como tapa para un jarrón.

Al llegar a su casa, se dio cuenta de que la tablita tenía grabadas unas imágenes religiosas que el tiempo y el agua se habían encargado de borrar. Decidió entonces colgar la imagen en una de las paredes.

El viernes 18 de noviembre de 1709 se encontraba la anciana absorta en sus quehaceres, por lo que no prestó atención a una serie de golpes que se escuchaban en la pared donde colgaba la imagen. Sin embargo, la tercera vez, se dirigió extrañada al lugar de donde venían los golpes y sorprendida vio cómo en el cuadro se apreciaba claramente la imagen de la Virgen de la Chiquinquirá y brotaba de ella una luz brillante. La sorpresa de tal fenómeno la llevó a la calle donde comenzó a gritar: «Milagro, milagro» y con esto se dio inicio a la fiesta por excelencia de los zulianos: la Feria de la Chinita. En el lugar exacto donde se encontraba la casa de esta mujer se construyó posteriormente el Monumento a la Virgen que queda en frente de la Basílica de Chiquinquirá.

Música, toros, béisbol y fe zuliana

Las celebraciones en honor a La Chinita paralizan el quehacer de los zulianos. Del 17 al 19 de noviembre, las corridas de toros, los amaneceres gaiteros, la procesión de la tablita y el tradicional juego de béisbol del 18 de noviembre, unen a los maracaiberos en un ambiente de fiesta que marca el inicio de la Navidad en la región.

Las fiestas del día 17 se inician con una corrida de toros, seguida por el Amanecer Gaitero, fiesta donde tocan durante toda la noche, agrupaciones de gaita y otros tipos de música bailable hasta el amanecer. Las celebraciones en las afueras de la iglesia San Juan de Dios, llamada también Basílica de la Chinita donde, luego de la procesión de la imagen, se presentan grupos gaiteros que cantan a su patrona.

Desde hace varios años, se estila la celebración de un segundo amanecer pero, claro está, dependerá de las fuerzas y ánimos que se tengan. Finalmente, el 19 se realiza una última corrida que cierra con esta feria que, una vez al año exacerba aún más el espíritu zuliano.