

Universo: 12 de enero, 2010
Cubo de Hielo
Para escapar del, a veces, desagradable invierno de Wisconsin, hace un par de meses varias docenas de científicos, ingenieros y otros técnicos se fueron al sur. Pero estos turistas llevaron su vacación al extremo: se fueron hasta el Polo Sur.
Están trabajando en un proyecto llamada Cubo de Hielo. Está patrocinado por la Fundación Nacional para la Ciencia y operado por la Universidad de Wisconsin. Está diseñado para buscar neutrinos –partículas fantasmagóricas de mucho más allá de nuestro sistema solar.
Lo hará con más de 5,000 detectores de luz enterrados en el hielo y más de una milla de profundidad. Cuando un neutrino colisiona con un átomo en el hielo, crea otra partícula, que, a su vez, emite un destello de luz azul. Unas computadoras registran los destellos y miden su dirección, y filtran los destellos causados por otras partículas.
Los detectores están conectados a cables hundidos en el hielo. Hace dos meses, 59 de los cables estaban en su sitio. Hasta 20 más están siendo instalados ahora, durante la breve temporada de verano en el Polo Sur. Y cuando la construcción se complete el año próximo, Cubo de Hielo constará de un total de 86 cables, cada uno con 60 sensores.
Mañana hablaremos más de lo que esos sensores están buscando.
Cubo de Hielo, II
Cada segundo, cada día, billones de partículas de más allá de la Tierra atraviesan nuestro cuerpo. No las notamos porque no hacen nada –casi todas pasan por nosotros, por la sólida Tierra, y por las estrellas sin ningún efecto. Debido a ello, son difíciles de estudiar –ningún telescopio puede «atraparlas.»
A pesar de ello, los neutrinos son importantes por lo que pueden decirnos sobre el universo. Algunos proceden del Sol, y pueden informarnos del funcionamiento interior del Sol. Otros son producidos cuando rayos cósmicos se estrellan con átomos, y pueden informarnos del nacimiento de rayos cósmicos.
Un grupo de científicos está completando un detector gigantesco para detectar neutrinos producidos por rayos cósmicos. Se llama Cubo de Hielo, y consta de miles de detectores de luz enterrados en un kilómetro cúbico del hielo en el Polo Sur.
Los neutrinos se estrellan con átomos en el hielo, haciéndoles emitir un chispazo de luz azul. Los detectores miden la dirección de la que vienen los neutrinos. Combinando esto con otras observaciones, los neutrinos nos revelan su fuente, y éste es un tema que sigue debatiéndose.













