En este mes que da inicio a la Pachamama “Festival de agradecimiento a la tierra” y a Lammas “Tiempo de las cosechas”… hay que agradecer a los Dios@s de la Abundancia, y honrarl@s para asegurar la fertilidad de la Tierra y de todos los frutos de nuestras acciones. Sin olvidar que nosotros somos un fruto más.
“El hombre ha otorgado siempre más importancia al ser que él posee que al ser que es”
La línea de la vida, su longitud, su suerte y su mala suerte importan más que la materia misma del destino que dan un sentido a todo. El poder cuenta más para él que la sabiduría, la riqueza más que el carácter, la extensión de la vida más que su contenido, la apariencia más que el ser inalienable1.
Días para reflexionar sobre la vida
Hay tres preguntas que debes responder con sinceridad
Es usted semilla?? …. Si su respuesta es sí conteste: …Semilla de qué???
Es usted fruto???… Si su respuesta es sí conteste: …. Cuál fruto???
Es usted árbol??? … Si su respuesta es sí conteste: … Cuál árbol???
Recuerda que las semillas son “esencia pura”
Recuerda que el fruto sirve de alimento
Recuerda que el árbol tiene raíces y “ES”
“Los árboles de la pradera, dan mientras están vivos porque saben que retener es morir. Reconoce que mereces ser un dador porque es la vida la que nos da vida y si no eres un dador sólo eres un testigo de la vida.”
“Un joven soñó que entraba en un supermercado recién inaugurado y para su sorpresa, descubrió que un Ángel se encontraba atrás del mostrador.
– ¿Qué vendes aquí? – le preguntó.
– Todo lo que tu corazón desee – respondió el Ángel.
Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, el joven emocionado se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear:
– Quiero tener amor, felicidad, sabiduría, paz de espíritu y ausencia de todo temor – dijo el joven-. Deseo que en el mundo se acaben las guerras, el terrorismo, el narcotráfico, las injusticias sociales, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. Cuando el joven terminó de hablar, el Ángel le dice:
– Amigo, creo que no me has entendido. Aquí no vendemos frutos; solamente vendemos semillas.”
“Convierte en frutos las semillas que hay en ti”.
En cierta ocasión, un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto, año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos.
«¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si ellos también entran al mismo concurso año tras año?»-preguntó el reportero.
«Verá usted, señor,» dijo el agricultor.- El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, necesito ayudar a que mi vecino también lo haga».
- Tiempo mensurable y tiempo del destino. Ernst Jünger ↩


















