

El tiempo no es constante en nuestra memoria, se expande y se contrae y los recuerdos se concentran en períodos concretos. A este hecho se le llama «efecto reminiscencia»…
Sea cual sea aquello por lo que has luchado debes reflexionar sobre lo que posees y cuantificar su valor ¿es monetario, emocional o ideológico?
Cuando uno recupera los recuerdos, los mira desde el presente, pudiendo capturar y transformar las emociones que acompañan a ese episodio que hoy es recordado.
“El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica”. Benjamin Thompson













