La «Luna de la cosecha» debe su nombre a la agricultura. En la época en la cual no existía la luz eléctrica, los granjeros dependían de la luz de la Luna para extender el día de trabajo más allá del atardecer. Esa era la única manera de recoger los cultivos maduros a tiempo para llevarlos al mercado. La Luna llena más cercana al equinoccio de otoño se transformó en la «Luna de la cosecha», y siempre fue un espectáculo digno de ver.
Hoy podremos ver a través de las noticias la cosecha que hemos sembrado como humanidad.
Lo que siembres cosecharas…













