

Paracelso1, escribió una enorme cantidad de obras de tipo alquímico, medico, filosófico y teológico. En su obra «El libro de las Ninfas, los Silfos, los Pigmeos, las Salamandras y demás espíritus» publicado en 1591, dice:
«Los Elementales, no pueden clasificarse entre los hombres, porque algunos vuelan como los espíritus; no son espíritus, por que comen o beben como los hombres. El hombre tiene un alma que los espíritus no necesitan, los elementales no tienen alma, y sin embargo no son semejantes a los espíritus, estos no mueren y aquellos si mueren».
Esta obra fue claramente la inspiradora de los cuentos de los hermanos Grimm así como a Goethe y R. Heine, entre otro. Quizás si tomáramos más conciencia de que cada elemento es algo vivo que contiene un alma, una energía, una vibración llamada elemental nos volveríamos más respetuosos con la naturaleza, lo que redundaría en beneficio de la madre tierra.
- Teofrastus Bombastus Von Hohenheim. ↩













