Júpiter en la astrología tiene una simbología fácil de comprender, tan solo observa a Zeus en la mitología griega y comprenderás la naturaleza expansiva de planeta. Este dios, al igual que su abuelo Urano, tenía una incontenible necesidad de crear y procrear, así como un gusto por lo exagerado y una sed de vida inagotable.
Es así la naturaleza multiplicadora de Júpiter, todo lo que toca lo expande y magnifica sus energías a un punto imposible de ignorar.
Hoy, es un día para aprovechar esta energía, alimentándola de aquello que deseas multiplicar en tu vida, pero con mucha cautela.
No caigas en la trampa de multiplicar lo material, pues esto tan solo expandirá las emociones que normalmente están asociadas a la codicia: zozobra, estrés, angustia.
Más bien dedica el día a sentirte alegre, ten un pensamiento positivo que se convierta en sonrisa para luego transmutarse en una carcajada acompañada de optimismo y bienestar. El resto (lo material) se resolverá solo tan pronto comiences a trabajar desde las emociones positivas.
Recomendaciones
- Mantén durante el día pensamientos positivos en tu mente.
- Disfruta de la compañía de amigos y familiares, multiplica tu capacidad de amar.
- Busca encontrarte contigo mismo… La verdad se oculta tras lo evidente.
- Practica la risoterapia.
Antídotos
- Toma té y come mucha fibra durante el día.
- Escucha las Frecuencias 396 Hz para los miedos y las culpas y la 639 Hz para las conexiones espirituales y las relaciones.
- Si tienes tu kit de Flores de Bach equilibra las energías con:
Larch: Mejora el sentimiento de inferioridad. Espera fracasar, miedos y culpas.
- Compra una florita y colócala cerca de la computadora y en el celular para protegerte de las ondas electromagnéticas.
- Película: Papá por siempre
Pasar de padre y marido (ruptura del Status quo, transición) a convertirse en una nana escocesa pondrá en apuros (manipulación, complejidad, estrés, paranoia) a un hombre que sólo quiere pasar más tiempo con sus hijos (defensa de derechos) en nuestra película de hoy.


Sinopsis: ¿Hasta dónde un padre es capaz de llegar por sus hijos? Aunque Daniel Hillard (Robin Williams) es un magnifico actor que se especializa en doblaje de voces para los personajes de dibujos animados para niños, por negarse a participar en un segmento donde su personaje fuma un cigarrillo ahora está desempleado.
Daniel es un hombre amable y un padre amoroso con sus tres hijos Lidya (Lisa Jakub), Chris (Matthew Lawrence), y Natalie (Mara Wilson), pero Miranda (Sally Field) su esposa lo ve poco disciplinado, pobre, y un mal modelo a seguir.
Es el cumpleaños de su hijo Chris y como esta decaído le dan ganas de hacer algo especial para él, la gran fiesta de cumpleaños. Pero cuando la fiesta de Chris resulta en un desastre, Miranda llega al límite de su poca paciencia.
Miranda entrega los papeles de divorcio rompiendo el corazón de Daniel y quedándose con la custodia de los niños y Daniel sólo puede visitarlos una vez por semana.
Pero Daniel no puede soportar estar lejos de sus hijos, ha decidido mantenerse en contacto y al descubrir que Miranda está buscando un ama de llaves. Y con la ayuda de Frank (Harvey Fierstein) quien es su hermano y un artista de maquillaje, Daniel consigue el trabajo disfrazado como la señora Euphegenia Doubtfire, una niñera escocesa.
Daniel, esta tan metido en su papel que ni Miranda ni sus hijos lo reconocen, y en el proceso obtiene algunos consejos para ser padre. Daniel también tiene que lidiar con el nuevo novio de Miranda, un imbécil llamado Stu Dunmeyer.
Veamos como «la nana» es realmente un excelente padre; como el marido irresponsable en verdad es una excelente nana; que los niños traviesos solo querían atención de sus padres; como el flamante novio sólo es un interesado y muchas otras cosas que nos muestran que debemos ver más allá de lo evidente en Papá por Siempre.













