“Yo no creo que Dios juega a los dados con el universo.” Albert Einstein
“¡Einstein, deja de decirle a Dios como hacer las cosas!”. Niels Bohr
Mercurio junto a Saturno genera la energía del debate, el debate es uno de los elementos esenciales que siembra Albert Einstein en nuestra película de hoy.
Fórmula para amar (El genio del amor – I.Q. – 1994) Dirigida por Fred Schepisi y escrita por Andy Breckman.
Sinopsis:
Ed Walters (Tim Robbins) es un mecánico de coches de Princeton, en el estado de Nueva Jersey. Un día conoce a una bonita chica llamada Catherine Boyd (Meg Ryan), que resulta ser sobrina del científico Albert Einstein (Walter Matthau).


Catherine es bella, muy simpática, sensible y candidata al doctorado de matemáticas de la Universidad de Princeton. Walters no puede menos que enamorarse con locura de ella. Sin embargo hay un problema, Catherine está prometida a James Moreland (Stephen Fry) un estirado inglés.
Como a Einstein no le gusta el inglés, y por el contrario le cae muy bien el simpático Walters, decide ayudarle a conquistar a su sobrina.
Einstein y tres amigos, Nathan Liebknecht (Joseph Maher), Kurt Gödel (Lou Jacobi) y Boris Podolsky (Gene Saks), urden un complot para hacer pensar a Catherine que Ed ha desarrollado la fusión fría como un plan para enviar un cohete a las estrellas. Hacen parecer a Ed hiper-inteligente, ayudándole a presentar una ponencia sobre la fusión fría en un simposio y ayudarlo a pasar un test de I.Q. administrado por el novio de Catherine.
Esta “ayuda” prestada por los científicos a Ed causará conmoción polémica y debate entre los protagonistas que incluirán a personajes como el General Ike Eisenhower.
Veamos a un grupo de mentes brillantes retar a la inteligencia del colectivo para lograr la fórmula perfecta del amor viendo Fórmula para amar.













