

Debes hacer un propósito de soltar todo aquello que de alguna manera esté limitando tu vida y reflexionar sobre a quién estás limitando o arrastrando en tus decisiones.
Durante los eclipses se produce una alteración en casi todos los parámetros medioambientales, como la velocidad del viento, la humedad, la temperatura, la presión atmosférica, luminosidad baja, precipitaciones, radiación solar, etc. por ende también nos afecta, física, psicológica y emocionalmente, agudizando las tendencias internas existentes.
El universo es perfecto, todas sus ondas son transmitidas de manera ideal con reverberaciones en todos los puntos y de forma simultánea.
La teoría de cuerdas nos dice que todo está interconectado a través de una gran super-cuerda y que lo percibido como partículas puntuales en realidad son “estados vibracionales” que transmiten a través de ondas todo lo que percibimos.
Por su cualidad inherente, las señales que el universo transmite son igualmente perfectas, son las distorsiones de nuestros sentidos las que limitan nuestra capacidad de entenderlas.
Así como un telescopio empañado, imposibilitando la observación de las estrellas distantes. Nuestra emocionalidad y obsesión con cosas irreales como la “preocupación”, el “dinero” y el “estrés” dispersa la resonancia entre nuestras ondas de pensamiento y la vibración natural del universo, desfasándonos del camino hacia la plenitud.
Hoy, tenemos una oportunidad dorada para recalibrar nuestra mente, siempre y cuando decodifiquemos las señales del universo y alcancemos una verdadera visión del futuro que deseamos, concentrándonos en la finalidad y no en la consecuencia.
Principio de Finalidad : Las ondas convergen hacia una fuente (fin), situada en el futuro.
Yo propongo vivir en función de fines y no de causas, para eso necesitamos “foco”, “norte”, “brújula”. La clave está en la administración del “presente”, convirtiéndonos en avaros de nuestro tiempo, al hacerlo podemos reproducir en nuestro interior los impulsos futuros de nuestro pasado, para “afinarlos” convirtiéndolos en fines o mejor dicho en “metas”.
Desecha de tu vida la pérdida de tiempo y aléjate de todos aquellos que dicen constantemente “voy a matar el tiempo con….”.













