Hay tantas cosas que damos por sentadas hoy en día, y a pesar que las coyunturas particulares de algunas naciones no sean las más optimas, en general estamos viviendo entre maravillas, milagros y los sueños inquebrantables de los hombres y mujeres que hicieron historia.
Miranda luchó por libertad en tres continentes, lo cual incluso hoy es impresionante, pero si le sumas a eso que no había teléfono, internet, ni aviones… el esfuerzo necesario para lograr darle prosperidad a las naciones del mundo y la lucha por la justicia entre los hombres es mucho más grande.
Además, suma a eso que tampoco habían telégrafos ni botes a vapor, era una época de cartas selladas con cera y botes a vela cruzando el océano potenciados por viento, pasión y esperanza.
Cuando en el pecho “arde el fuego de la libertad”1 no hay quién detenga la lucha.
Así que hoy para aquellos que quieran darse por vencidos: ¡Ánimo y no pierdan la Esperanza! que es un día de grandes logros, de grandes éxitos, brillen con la luz del esfuerzo sobre la sombra del miedo hasta disiparla por completo.
Recomendaciones:
- No permitas que el miedo te coarte tu avance.
- Visualiza la Luz violeta, energía cósmica de sanación, como una llama brillante que rodea la situación, persona o cosa que desees sanar, con afirmaciones de bienestar y declaraciones de sanación.
- Haz algo que potencie tus pasiones como cantar, pintar, escribir o lo que sea que te haga feliz.
- No embotelles tus emociones, tampoco te sientas culpable de ellas.
- La decisión está en ti.
Antídotos:
- Sésamo, ajonjolí y magia en Cocinando con los Dioses.
- Ve la película «Miranda Regresa».
Miranda Regresa (2007) dirigida por Luis Alberto Lamata.
Sinopsis:


Alcanzo el grado de oficial en el ejército Norteamericano, de Coronel en el ejército Español y de General en dos ejércitos el Francés y el Venezolano, fue un buen soldado.
Víctima de amores, intrigas y envidias. Debatiéndose entre sus pasiones. Dejando huella por cada lugar recorrido y perseguido hasta por la inquisición, fue un hombre intenso.
Compartiendo con Reyes y Zares, con Generales y Presidentes, y en el campo como soldado Miranda era por todos considerado un hombre culto.
Incomprendido por quienes compartieron sus ideales y continuamente acosado por sus enemigos, fue un personaje polémico.
Miranda murió en La Carraca, prisión de Cádiz en 1816 a los 66 años.
Prendamos la mecha de la independencia de Latinoamérica y vivamos el legado de Francisco de Miranda en Miranda Regresa.
- Napoleón Bonaparte. ↩













