El período de Júpiter Retrógrado comienza hoy, al hacerlo con aspectos al sol, recientemente ingresado al signo de Leo, hace de este período uno que trata de la re-evaluación del ego.
De la caja de sorpresas que es la psique humana, el ego es sin duda la herramienta de doble filo más peligrosa que existe:
– Una carencia de ego nos priva de personalidad, haciéndonos buscar “locus externos de identidad”, quedando así completamente vulnerables a los embates de los manipuladores.
– Un exceso de ego nos cierra a los estímulos externos de las personas que nos rodean, privándonos de la capacidad de tener verdadera intimidad, poniendo en jaque constantemente a cualquier relación que se acerque suficiente como para “manchar tu imagen”.
– El egocentrismo nos hace pensar que somos el centro de todo lo que ocurre, asumiendo más responsabilidades de las que corresponden, debilitando nuestro camino con el peso del mundo sobre los hombros y el juego de víctima de “Porqué esto me pasa a mi”.
– La desvinculación a nuestro entorno nos convierte en observadores externos sin interés real sobre los eventos que transcurren, estableciendo así posiciones cínicas o desinteresadas que reducen nuestra empatía, y por ende nuestra humanidad.
Mantener el Ego en una cuota responsable, es un acto de acrobacia tan impactante como caminar en la cuerda floja, pero con la ayuda de Júpiter, estaremos en un período donde las limitaciones del mundo interno se borran, permitiéndonos transitar libremente entre los diferentes estados de conciencia, buscando la posición del “Gran Monarca Justo” en nuestras vidas: el estar tan en contacto con nuestro poder interior hará que el ego se haga irrelevante.













