Desde pequeño, quizá porque no veo muy bien, el olfato ha representado uno de los sentidos predominante en mi memoria.
Siguiendo gustos sibaritas los excelentes guisos de mi madre: su pollo al curry, su lomo negro y el pernil de navidad, son olores que me recuerdan momentos de mi vida en familia que referencian las alegrías de mi juventud. Ser despertado tarde en la mañana de un domingo por los aromas de estos tesoros culinarios es algo que jamás me molestará.
Ya de adulto comprendí el origen de los olores, las mezclas de hierbas y el sazón requeridos para alcanzar los olores, pero de joven era todo un reto salir de mi cuarto y al ver una escena parecida a la de los canales de cocina sentarme en una silla a adivinar los ingredientes con la ayuda de mi hambrienta y curiosa nariz a la que mi madre trataba de educar como buen docente.
Este juego aunque puede parecer básico es un ejercicio de presencia fabuloso, saber que contiene y como se prepara algo solo con la ayuda de tu nariz desarrolla el olfato y la capacidad de percibir el mundo a través del aire que nos rodea. Es un proceso tan complicado que de él se generan profesiones, así Catadores de Vino, Jefes de Cocina, Elaboradores de Perfume, Maestros Cerveceros, Maestros Chocolateros todos vinculan el olfato a su oficio.
Los olores como el de la comida nos ayudan a aprender y comprender, cuando lo hacen es sencillo hablar de lo que nos recuerdan, si pudiesen hablar con amigas o damas que me conocen podrán obtener algún comentario de lo que el olor representa para mí. Para ejemplificarlo debo admitir que mis elogios sobre los perfumes femeninos comienzan con frases como: “huele a mujer bonita”, “huele a chica bella”.
Otro ejemplo, es el de evocar a mis abuelos, cada uno es recordado además de su aspecto físico por una fragancia asociada. Al igual que ellos, mis padres tienen una cultura de aseo personal muy presente, y si me preguntan esto resuelve mis problemas a la hora de hacer regalos de navidad, perfumes a mi padre, y cremas de baño y fragancias para mi madre son siempre una excelente opción.
Algunas personas no cuidan de sus olores corporales, esto lo considero un error grave, y si desean saber que tan malo es cometerlo sólo piensen en lo incómodo que resulta decirle a alguien cercano sobre su mal aliento, u otro de sus olores.
La razón por la cual el olfato es tan importante y su poder evocador tan poderoso es porque el proceso olfatorio pasa directo de la nariz y el nervio olfatorio al sistema límbico zona del cerebro en que predomina las emociones y no pasa por el cortex la zona más racional. Según una investigación de la Universidad de Rockefeller recordamos un 35% de lo que olemos.
Pero evocación no es el único poder conocido del olfato, los olores son de hecho utilizados como terapia homeopática y energética, hoy en día es normal que en el tratamiento de la amnesia se recomiende llevar al paciente a lugares comunes para su vida cotidiana, pues estar en determinados ambientes con olores conocidos ayuda a su tranquilidad mental aun inconscientemente. También en el tratamiento de las enfermedades respiratorias y el asma es común el uso de nebulizadores donde el vapor se complementa con medicamentos que son ingeridos por las vías respiratorias.
Con la destilación de esencias-aceites y su combinación el mundo de la aromaterapia creció. En el 4to Congreso Internacional de Aromaterapia y Medicina Aromática 2008 realizado en México profesionales de la medicina y otras ramas se reunieron para estudiar las propiedades sanadoras de la aromaterapia y su relación con aspectos como: los psicológicos (sexualidad, emocionalidad, problemas respiratorios), alimenticios (efectos en el apetito, calma de la ansiedad) entre otros muchos temas químicos y fisiológicos.
La verdad, es lamentable que tardemos cientos de años en admitir que nuestros abuelos tenían razón, ya en el Vedás uno de los cuatro textos sánscritos que forman la base de los textos sagrados del hinduismo se indican principios de aromaterapia. La Biblia nos hace referencia de cómo Dios se dirigió a Moisés para que usara la mirra compuesta de aceite de oliva y cálamo, casia y canela, compuesto al que se le atribuyen propiedades de antiséptico y como estimulante del crecimiento celular.
En 5.000 a.C., en Pakistán se utilizaba la aromaterapia en los baños públicos. Hay datos que hacen a Hipócrates un firme defensor del uso de la aromaterapia en el baño y en los aceites de masaje, recuerde que a él se le llama “el padre de la medicina”.
Si… Como con todo lo que hemos experimentado de la aromaterapia hacemos largas inspecciones, observaciones e investigaciones, proyectos científicos y complejas validaciones. Gracias al creador por la Ciencia. Pero si excusan a este humilde servidor, prefiere recordar la importancia del aroma disfrutando del olor de los aceites frutales y florales en una hermosa mujer.












