La literatura inagotable de Víctor Hugo

Victor Hugo

Victor Hugo“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Víctor Hugo

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o semilla del díafue sembrada por…

Víctor Hugo, conocido mundialmente por su novela “Nuestra Señora de París”, fue también poeta, dramaturgo y político. Precoz en literatura, su vida y su obra están marcadas por sus ideales de libertad y de justicia social.

Fue un escritor prolífico que se auto-imponía escribir, llegándose a levantar a las 3 de la madrugada en verano para escribir y a las 5 en invierno, hasta el mediodía, a veces hasta de pie.

En materia de novelas escribió más de 18.000 páginas.

Fue uno de los primeros partidarios del euro. El semanario Journal du Dimanche publicó extractos de la apasionada defensa de Hugo en 1855 por unos «Estados Unidos de Europa» y una «moneda continental para toda Europa y conducida por la actividad de 200 millones de hombres».»Esta moneda única sustituiría y pondría fin a toda la absurda variedad de dinero que existe hoy, con sus efigies de príncipes, esos símbolos de miseria», publicó el semanario citando al escritor tan reverenciado en Francia como lo es Shakespeare entre los ingleses y Goethe en Alemania.

En 1862 escribió su gran éxito Los Miserables, magna obra de la literatura francesa y mundial. Durante su exilio conoció a Oscar Wilde y Hans Christian Andersen. Anteriormente había conocido a Alejandro Dumas y a Jules Verne.
Hugo murió en París el 22 de mayo de 1885.

El escritor recibió un funeral de Estado al que asistieron dos millones de personas. Y aunque pidió un entierro humilde, sus restos fueron venerados por sus compatriotas bajo el Arco del Triunfo y depositados en el Panteón, mausoleo reservado a los ciudadanos franceses más ilustres.

«Ciertas personas son malas únicamente por necesidad de hablar. Su palabra, conversación en los salones, en la antecámara, son como esas chimeneas que consumen pronto las leñas; no necesitan mucho combustible; y el combustible es el prójimo.»

Sus obras dieron lugar a numerosas adaptaciones al cine, a la televisión o al teatro.

Imagen: publish.illinois.edu