

Estudios aseguran que la Avena es un antidepresivo por excelencia, aporta energía física e intervienen en la formación del ADN. Su contenido en silicio la hace un buen diurético, que permite eliminar el ácido úrico. Por ello, es muy aconsejable en enfermedades renales y del aparato urinario, problemas de micción o patologías reumáticas.
Los dolores de reuma y lumbago mejoran sensiblemente con pasta de avena sobre la zona afectada. En el aparato respiratorio, es muy útil para los tratamientos que requieran una acción expectorante y mucolítica.
La tos, bronquitis, faringitis, inflamación de la laringe y pulmones se benefician de la toma de semillas de avena en dos litros de agua, repartidos durante el día en diferentes tomas.
100 gramos de avena cubren el 40% de las necesidades diarias de vitamina B1. Esta vitamina es esencial para el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Sin embargo, es una de las más deficitarias de la población occidental.
La sabiduría popular asegura que donde hay cereales se cosechará la abundancia y la buena salud, energía que te invito a conectar el día de hoy.


Rinde: 2 personas
Ingredientes:
250 ccs de agua
250 ccs de leche de soja
75 gramos de avena en hojuela
4 cucharaditas de azúcar morena
1 pizca de canela
Una taza de amaranto en “pop”
Pasitas al gusto
1 pizca de sal marina molida
Preparación: Poner en una sartén el agua y la leche hasta que hiervan.
Espolvorear la avena encima de la leche hirviendo, removiendo constantemente.
Dejar que hierva y luego bajar el fuego, dejar que se cueza por 15 minutos removiendo constantemente.
Añadir la sal y continuar cocinando entre 5 y diez minutos más, hasta conseguir la consistencia de una papilla.
Añadir el azúcar, la canela, el amaranto y las pasitas.
Fuentes consultadas: lamaracucharadio.com; informe21.com
Imágenes: static.todaslasrecetas.es; otramedicina.com
















