

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Pau Vila i Dinarés, fue un destacado pedagogo, investigador y escritor que se destacó en El campo de la Geografía, no sólo en su Cataluña natal, sino también en Colombia y, sobre todo, en Venezuela. Su primer libro, del que ya se cumplió un siglo de vida, se titulaba Geografía Física y Astronómica: está redactado en forma de diálogo entre un niño y su maestro y se desarrolla describiendo las excursiones que ambos realizaban.
En este libro pueden verse las influencias pedagógicas de Rousseau, Pestalozzi y Claparede, su gran amor por la naturaleza y su enorme vocación por la docencia. Pau Vila (o Pablo Vila, como era conocido en Venezuela), era de carácter autodidacta y emprendedor. Las cualidades más destacadas en la larga carrera científica y docente de Don Pablo Vila fueron la autodisciplina, su espíritu crítico, el afán de búsqueda de la verdad, su gran capacidad de trabajo, el amor por los países donde vivió y su trato amable y sencillo.
Consideraba que en la formación de un educador, el contenido de la enseñanza debía privar sobre la metodología: para hornear un pato necesitamos tener el pato y ninguna de las recetas posibles podría prepararse sin él. Y también: no se puede enseñar lo que no se sabe, uno de sus lemas favoritos que parece no tener mucha vigencia en nuestros días. Su pensamiento amante de la libertad se manifestaba a través de una pedagogía activa y relevante en cuanto a sus contenidos.
Fundó y dirigió numerosas escuelas y actuó como maestro y profesor en todos los niveles educativos. Sin embargo, la gran importancia de su labor geográfica, especialmente a partir de 1924, opacó, en cierta forma, su relevancia como pedagogo.
En Venezuela, fue el geógrafo más destacado del país durante muchos años y el fundador de los estudios universitarios en esta disciplina científica en su país de adopción. Un estudio más detallado de su actuación docente de más de 60 años tal vez lograría poner de manifiesto que su labor pedagógica es equivalente, por lo menos, a su labor como geógrafo. Pablo Vila representa, a bastante más de un siglo de su nacimiento, la supervivencia de una serie de valores que trascienden al tiempo y al espacio y que es preciso rescatar en una época tan dinámica como la nuestra en la cual los cambios, desafortunadamente, no son siempre positivos.
“Energía viva que puedes plantar en tu vida”.
















