

Todos los grandes profetas se refieren a la miel en sus libros, la palabra miel, representa la dulzura, la justicia, la virtud y la bondad divina. El Corán habla en términos sagrados de las abejas y de la miel: “La miel es el primer beneficio que Dios dio a la tierra”. Incluso en la mitología griega se le considera el brebaje de los Dioses del Olimpo. Virgilio llama la miel “el don celeste del rocío”. La miel vendrá también a designar la dicha suma y el estado de nirvana. Símbolo de todas las dulzuras, la miel del conocimiento funda la felicidad del hombre.
Sustituye el azúcar por la miel, según “alimentacion-sana.com.ar”, esta es una buena medida dietética y que supone un valor añadido para nuestra salud.
Si bien es verdad que el contenido calórico del azúcar y de la miel es prácticamente el mismo (es decir, engordan igual), la miel contiene proporciones pequeñas de varios micronutrientes de gran valor nutritivo y con efectos beneficiosos para la salud.
La miel contiene un 80 por ciento de azúcar en forma de fructosa, pero es mucho más que azúcar. Por el contrario, el azúcar común contiene de forma exclusiva un solo glúcido: la sacarosa y su importancia nutricional es puramente calórica. Es decir, es un alimento que sólo aporta calorías vacías y puede considerarse un alimento superfluo.
La miel, por su parte, contiene proporciones pequeñas de varios micronutrientes: aminoácidos esenciales, ácidos orgánicos, minerales (azufre, hierro, calcio, potasio, fósforo, magnesio, cobre, manganeso) y vitaminas (C y grupo B). Además se le atribuyen propiedades antibióticas, antiinflamatorias y desinfectantes procedentes de las plantas empleadas por las abejas en su elaboración.
Acompaña tus recetas con Hidromiel y mientras te apropias de su energía piensa en tus verdaderos valores, agradece lo que es realmente importante para ti y dedícale parte de tu tiempo. Realiza tres respiraciones abdominales tres veces al día.
Receta del Día


Haz este sorbete con la pulpa que normalmente desechamos cuando usamos nuestra juguera. En otras palabras, para hacer este sorbete sólo debes usar esa «cosa» que se acumula detrás de la licuadora y que se tira sin pensarlo dos veces. De hecho, estamos tirando preciosa pulpa de fruta: un ingrediente que se puede utilizar en varias maneras deliciosas…
Ingredientes:
Exprimidor de frutas (la cantidad para hacer 4 vasos de jugo de frutas)
5 cucharadas de miel
1 taza de agua
Preparación: Hacer un jarabe con el agua y la miel. Dejar hervir a fuego lento durante unos minutos y luego retirar del fuego y dejar enfriar. Exprime y disfruta de un delicioso jugo de fruta de temporada – por ejemplo, naranja, mandarina, manzana y kiwi. Añadir la pulpa al jarabe, mezclar bien y poner en el congelador durante al menos 3 horas. Cada media hora, retirar del congelador y batir el sorbete vigorosamente. Si tres horas, no son suficientes, continúa con este procedimiento hasta que la mezcla esté cremosa y no gotee. Sirve inmediatamente.
Receta: ecocucinaen.wordpress.com
Imágenes: ecocucinaen.wordpress.com; alimentandonos.com
















