Hoy en Cocinando con los Dioses vamos a entrar al campo vibracional de nuestra Semilla del Día, para ello vamos a comer Guisantes, legumbre que utilizó Mendel para hacer su primer cruce genético.
Mendel al tipificar las características fenotípicas (apariencia externa) de los guisantes las llamó «caracteres». Usó el nombre de «elemento», para referirse a las entidades hereditarias separadas. Su mérito radica en darse cuenta de que en sus experimentos (variedades de guisantes) siempre ocurrían en variantes con proporciones numéricas simples.
Los «elementos» y «caracteres» han recibido posteriormente infinidad de nombres, pero hoy se conocen de forma universal como genes. Siendo más exactos, las versiones diferentes de genes responsables de un fenotipo particular, se llaman alelos. Los guisantes verdes y amarillos corresponden a distintos alelos del gen responsable del color.
El guisante es uno de los alimentos que genera mayor “Masa Critica”, se usa en ensaladas, arroces, potajes e incluso fue parte de los cuentos que arrullaron nuestra niñez.
Lo ideal es consumir los guisantes tiernos y ligeramente hervidos ya que sino pierden la mitad de sus proteínas, gran parte de sus sales minerales y prácticamente todas sus vitaminas.
Se pueden tomar los guisantes en ensaladas pero si los queremos poner en sopas, estofados o salteados es conveniente ponerlos en el momento en que apaguemos el fuego así mantendrán sus nutrientes. El vapor es quizá una de las mejores formas de cocinar los guisantes.
Alimento recomendado: Guisantes.
Para tomar: Hidromiel.
Risotto de guisantes y queso parmesano
Ingredientes


600 ml de consomé
50 g de cebolla
30 g de aceite de oliva extra virgen
100 ml de crema de leche
50 g de parmesano rallado
100 g de guisantes
Sal
Pimienta
Preparación
Cortar la cebolla en trocitos pequeños y ponerla a reducir unos minutos, en una cazuela con el aceite.
Cuando esté transparentada, añadir el arroz y darle vueltas durante 2 minutos, para que absorba el sabor, pero que no se dore. Echamos el consomé poco a poco, según lo vaya necesitando, y removemos muy a menudo. Lo tendremos al fuego unos 20 minutos, hasta que absorba el consomé, pero no del todo, ya que debe quedar bastante húmedo.
Mientras se cuece el arroz, pon a cocer los guisantes durante 7 minutos. Separa la mitad de los guisantes, añade la crema de leche, y pásalo todo por la batidora hasta obtener un puré fino.
En el momento de servir, añadir al arroz el queso cortado muy fino, o en trocitos pequeños, y el puré que hemos hecho y el resto de los guisantes. El tiempo de cocción de la receta puede oscilar de entre 20 a 25 minutos.
Propiedades de los guisantes
Su riqueza en fibra los hacen muy adecuados para regular los niveles de azúcar y colesterol en sangre. Estas propiedades son muy interesantes ante cualquier patología cardiovascular.
Los guisantes son ideales en casos de cansancio o debilidad gracias a su riqueza en minerales y oligoelementos.
Su riqueza en vitaminas del grupo B, fortalece el sistema nervioso. Destaca su contenido en vitamina B1 o Tiamina que es muy importante para el sueño, el estado de ánimo y el apetito.
El contenido en fibra soluble de los guisantes los hace muy recomendables para el colesterol. Esta misma fibra es muy importante para absorber menos azúcares, lo cual es importante en las personas con problemas de azúcar en sangre.
Foto 1: cosmogono.wordpress.com
Foto 2: jeespesoma30.blogspot.com
















