

Mi intención con ésta serie de especiales en Cocinando con los Dioses es que aprendamos a cocinar y descubrir lo que por naturaleza es nuestro: “Las sensaciones, los sabores, aromas y sentimientos».
Este día nos vamos a centrar en un sentido que al parecer no es muy importante en la cocina, pero la realidad es que es todo lo contrario…
El Oído… Sí que es cierto que de los cinco sentidos, en la cocina es el menos usado. Pero en el caso de las patatas fritas por ejemplo, la sentimos con el paladar y las oímos crujir entre nuestros dientes y de esa manera sabemos que está tostada, o el cartílago de las costillas asadas. Una zanahoria o una lechuga fresca, crujen más fuerte que una pasada o blanda.
Una frase muy curiosa que se utiliza en la mayoría de las cocinas es: “Oído cocina”… en cierto modo es una pregunta, porque cantan la comanda de los platos que tienen que hacer y deben decir la frase, para el chef saber que todos han oído o entendido. Son esas cosas curiosas que ocurren en la vida.
A ti que me lees te invito a comer durante el día algún alimento crujiente e intentes saborear, sentir, observar, OIR y oler al mismo tiempo que lo estás mordiendo, sólo así lograrás una verdadera sinestesia que te hará sentir el placer de una buena degustación.
Una buena opción para conectar con la Luna en Géminis (Mercurio) serían las lechugas por su color, las galletas para conectar con el niño que llevas dentro, o las nueces para despertar la lucidez y la inteligencia que caracteriza a éste signo. ¡Tú elijes! Pero no olvides comer con Presencia y con el ingrediente mágico ALEGRIA.
Fuentes consultadas: elcolombiano.com, cocinablog.es
















