

Niels Bohr
Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa estela o “semilla del día” fue sembrada por…
Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922. Por sus trabajos sobre la estructura atómica y la radiación.
Hace más de 100 años nacía un hombre que comprendió las intimidades del átomo y las del corazón: Niels Bohr.
Es conocido el vuelco que en 1913 le diera a la física clásica con su concepción del átomo, este ganador del Nobel en 1922 y del premio «átomos por la paz», en 1957.
Se ha difundido menos su acción en la defensa de la paz y de la dignidad del hombre.
Era un pensador que extrapolaba a los predios de la filosofía las conclusiones de la experimentación. Su principio de la complementariedad aceptado hoy, y que en Einstein no llegó admitir, lo llevó al terreno de la psicología, al insinuar que son complementarias la capacidad de un hombre de presentir y prever racionalmente un hecho.
Niels Bohr fue el único científico que en la vida de Einstein, su amigo, lo aventajara en un sentido, con una opinión que el autor de la Teoría de la Relatividad, nunca llegó a aceptar. (Rep. Scotto).
Foto: wikipedia.org


El debate que sostuvo Einstein con Bohr con respecto a la validez o no validez de las leyes de la Relatividad en el mundo subatómico de la Física Cuántica. Einstein decía que el universo material era «local y real», donde lo local apuntaba a que nada puede superar la velocidad de la luz, mientras que lo real apunta a que las cosas existen en una sola forma definida en un tiempo y espacio determinado. Bohr por su parte apelaba a la «función de onda» de las partículas subatómicas y al estado de «superposición» que pueden presentar estas en condiciones muy distintas a las que mantienen a los fenómenos macro. Por ejemplo un electrón podía estar en dos estados opuestos y extremamente alejados a la vez y lo que ocurre con uno en determinado punto del universo, es experimentado por el otro al otro extremo del universo. Es durante el desarrollo de este debate que se esgrimió la frase tan célebre por parte de Einstein: «Dios no juega a los dados». De dicha frase hay registros confiables, lo cual no ocurre con un supuesto contrargumento por parte de Bohr hacia Einstein en el mismo debate, donde dice: «¡Einstein, deja de decirle a Dios como hacer las cosas!».
















