

La Sardina se mueve casi siempre en forma de Cardumen transmitiéndonos así el gran poder de la UNIÓN. Todos los años, en los meses de junio y julio, se da en el sur de África el que está considerado como el mayor movimiento migratorio animal del mundo: el de las sardinas.
Millones de ellas, sin que se sepa aún qué las motiva a realizar tal periplo, se reúnen para hacer un largo viaje que inician en las aguas más frías del sur y terminan en las más cálidas del norte, donde emprenden el camino de retorno.
Semejante masa, que puede llegar a alcanzar unas medidas de varios kilómetros de superficie, no pasa desapercibida por nada ni por nadie, y de ella se benefician tanto delfines, tiburones y hasta ballenas en el mar, como los hombres cuando se aproximan a la costa, o las aves desde el cielo.
Hoy primer día del mes de Junio hagamos honor a quien honor merece en este caso a la SARDINA pez que contiene uno de los regalos más poderosos para el humano OMEGA 3, 6 y 9. ¡Iniciemos el Periplo junto a ella!


Ingredientes:
Para la masa
250 gramos de harina de fuerza
5 gramos de sal marina
5 gramos de levadura fresca
20 gramos de aceite de oliva extra virgen
120 gramos de agua tibia
1 c/s de harina para trabajar la masa
Cabello de ángel.
Para las sardinas
Sardinas medianas
Vinagre de vino blanco
Agua
Aceite de oliva extra virgen.
Decoración y montaje
Pistachos, aceite de oliva y sal marina.


Se descaman las sardinas (recomiendo ponerlas en agua bien fría con algo de hielo), se filetean y se colocan en un recipiente con agua fría y hielo para desangrarlas bien, a continuación se ponen en un recipiente con la mitad de vinagre blanco y la otra mitad de agua durante 30 minutos aproximadamente.
Una vez transcurrido el tiempo se escurren bien y se ponen en un recipiente cubiertas de aceite, si están bien escurridas el tiempo de conservación en aceite es más duradero.
Para hacer el aceite de pistachos, cortamos los frutos secos o los trituramos con un mortero, pero no demasiado, de manera que se aprecie el fruto seco. Una vez picado, lo reservamos en un cuenco y le añadimos aceite y una pizca de sal. Lo cubrimos de aceite de manera que cuando cojamos una cucharada, cojamos bastante pistacho.
Emplatado: Le damos un toque de horno a la coca y encima colocamos las sardinas marinadas previamente escurridas del aceite y cortadas (cantidad al gusto, recomiendo 3 o 4 filetes por coca) después añadimos el aceite de pistacho y un poco de sal marina. Para decorar el plato se puede poner algo de rúcula, escarola, germinados o algo por el estilo.
Receta e imagenes cortesía de: gastronomiaycia.com
Imagen: fotocommunity.com
















