Hoy cerramos con broche de oro nuestro especial de Arepas de Maíz, pero continuaremos con nuestro alimento estrella en otras preparaciones para seguir rindiéndole tributo a la Civilización Maya, ya que cada vez estamos más próximos a la celebración de su Año Nuevo.
Esta vez le daremos el toque de magia a nuestras Arepas agregándoles un poco de Miel y Queso así conectaremos con la energía de la Luna que hoy pasará de Virgo a Libra; mientras comes conecta con la esencia de la miel, mantén la Presencia y respira diafragmáticamente.
Alimento recomendado: Arepa de maíz con miel.
Para tomar: Hidromiel, papelón, agua de las barbas del maíz.
Arepas de Maíz
Ingredientes
1 taza de harina de maíz molido
2 tazas de agua
1/2 cdita de sal
1/2 cdita de mantequilla orgánica
Miel al gusto.


Mezcla las dos tazas de agua con la sal. Luego agrega el maíz molido poco a poco y amasa hasta lograr una pasta homogénea y sin grumos.
Agrega la mantequilla orgánica y amasa mas para que quede la masa más suave, luego forma bolas de masa.
Calienta el un budare o plancha de cocina, aplasta las bolas de masa un poco con la palma de las manos hasta formar el tamaño que prefiera (gorditas o delgaditas) y colócalas en el budare hasta que se doren por los dos lados. Volteando las arepas para que no se quemen y se cocinen bien por los dos lados.
Si lo prefieres, cuando las arepas tengan conchita, puede pasarlas al horno para que se terminen de cocinar, para que queden más tostadas. Sírvelas con miel y queso rallado.
Propiedades de los Alimentos
Miel. Posee numerosas propiedades tanto terapéuticas como nutricionales. De hecho en la antigüedad lo utilizaban como cura para enfermedades y como moneda.
Posee mayor poder edulcorante que el azúcar. Mejora la conservación de los alimentos. Es suavemente laxante (regulariza el funcionamiento intestinal).
Posee propiedades sedantes (favorece la absorción de triptofano que es precursor de la serotonina). Es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga. Mejora el rendimiento físico, especialmente, en los deportistas y estimula el vigor sexual.
Se utiliza para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, estados depresivos menores, úlceras, gastritis, quemaduras, entre otras. Es utilizada para el tratamiento de personas que padecen astenia o estados de cansancio tanto en la esfera física como psíquica y en la desintoxicación de alcohólicos.
Estimula la formación de glóbulos rojos debido a la presencia de ácido fólico. Estimula la formación de anticuerpos debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc.
Tips para saber si la miel que consume es pura: Coloca una gota de miel en una cuchara y acércala al fuego, si se forman grumos, una especie de espuma blanca o si la miel se deshace completamente de forma rápida es señal que está adulterada con agua. Otra opción es tomar media cucharadita de miel y se le añade cinco gotas de yodo. Si se observa que el color de miel se convierte en color gris-rojo-azulado o si adquiere el color de la piel es que la miel ha sido mezclada con harina. O para saber si la miel ha sido mezclada con jarabe mezcle media cucharadita de miel con una cucharadita de agua en un recipiente de cristal y se mezcla todo con 15 cm3 de alcohol de quemar. Si esta mezcla se vuelve lechosa significa que la miel está mezclada con jarabe y por lo tanto no tiene el valor medicinal y terapéutico que la miel pura.
Maíz. Su alto contenido en hidratos de carbono de fácil digestión, lo convierten en un alimento ideal para los niños y los deportistas.
Aconsejable en personas con deficiencia de Magnesio.
Su harina es idónea cuando existen problemas de alergia o intolerancia al gluten.
Las sedas o estigmas de maíz son utilizadas como infusiones diuréticas, excelentes en la hipertensión, en la retención de líquidos o cuando queremos aumentar la producción de orina como en las infecciones urinarias. Su aporte en fibra, favorece la digestión y reduce el colesterol.
El maíz nos ofrece el antioxidante Betacaroteno, muy recomendado en la prevención del cáncer. También nos ofrece vitaminas del grupo B, específicamente B1, B3 y B9, las cuales actúan ante el sistema nervioso.
















