Hoy en el Universo se activa una “cuadratura T” entre La Luna, Neptuno, Kirón y el Sol trayendo al colectivo energía de idealización y contagio. por lo tanto en Cocinando con los Dioses vamos un paso adelante y buscamos un antídoto: el Ruibarbo.
El ruibarbo es una planta cultivada que proviene del sureste de Europa (Ucrania). Su altura es de hasta tres metros y consta de hojas con peciolos gruesos de (normalmente) entre 2 y 5 centímetros de grosor. El color del peciolo varía entre el verde y el rojo y es la única parte comestible. Su tallo subterráneo es un rizoma que le sirve para almacenar nutrientes durante el invierno.
Contiene mucho ácido oxálico, mayormente en la hoja pero también en el peciolo, por lo que el esmalte dental es atacado al consumirlo. Por eso los dientes se notan ásperos después de su consumo, aunque pasado un rato vuelve a normalizarse. No hay conocimiento acerca de daños irreparables para los dientes, pero es más recomendable consumir el ruibarbo con alimentos que contengan calcio, como la leche o el yogur.
El ruibarbo puede consumirse crudo, directamente o aderezándolo como ensalada y también cocido (compota de ruibarbo) o en pasteles.
La planta vive varios años y desaparece en el invierno antes de aparecer nuevamente en primavera. Su cosecha no debe pasar el mes de junio (en el hemisferio norte) porque al crecer produce cada vez más ácido oxálico, que convierte al ruibarbo en incomestible.
Alimento recomendado: Ruibarbo.
Para tomar: Infusiones de jengibre, leche, yogurt.
Pastel Jengibre con compota de ruibarbo


140 gramos de azúcar morena
1 y 1/2 cucharada de bicarbonato sódico
8 claras de huevo
1/2 cucharadita de clavos molidos
250 gramos de harina de trigo
2 cucharadas de ralladura de jengibre
175 gr de mantequilla orgánica sin sal
200 mililitros de melaza
100 ml de nata líquida espesa
1/2 cucharadita de nuez moscada
1 kilogramos de ruibarbo
4 yemas de huevo
2 cucharadas de zumo de granadina
Zumo de 1 limón
Preparación:
Precalienta el horno a 180 grados. Unta de mantequilla un molde de pastel desmontable de 23 a 25 centímetros de diámetro. Haz en la batidora una crema con la mantequilla, el azúcar moreno y el jengibre fresco. Añade con cuidado las yemas de huevo, sin dejar de mezclar hasta que se hayan incorporado totalmente.
Pasa por el tamiz todos los ingredientes secos juntos. Mezcla la melaza y la crema y una al preparado anterior, al igual que los ingredientes secos. Bate las claras a punto de nieve con el azúcar e incorpora al preparado; mezcla cuidadosamente para obtener una masa muy homogénea; vierte en el molde y hornea treinta minutos a 180 grados.
Pela y trocea el ruibarbo y pon a cocer a fuego lento con 40 gramos de azúcar y el zumo de limón, sin dejar de remover. Cuando empiece a estar blando, retire del fuego. Vierta en un recipiente y añada el zumo de granadina. Coloque un trozo de pastel en el plato con ruibarbo y nata líquida montados alrededor.
Sirope de ruibarbo


4 tallos de ruibarbo
275 g de azúcar morena
600 ml de agua
Elaboración
Cortamos en grueso los tallos de ruibarbo y los ponemos a hervir con el agua y el azúcar morena. Cuando hierva, reducimos el fuego y dejamos unos 15-20 minutos hasta obtener un sirope rosado. Retiramos del fuego, dejamos enfriar y colamos el sirope en una botella.
Podemos utilizar el sirope para preparar refrescos o cócteles. Por ejemplo, para preparar una soda de ruibarbo mezclamos en un vaso aproximadamente 1/4 parte de sirope con 3/4 partes de agua con gas. Servimos bien frío con hielo.
















