Celebremos a Saturno… Saturnalia III

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Rubens_Abundance

Rubens_AbundanceHay una parte de la historia de las Saturnales a la que poco se le rinde tributo, y precisamente hoy en Cocinando con los Dioses quiero invitarles a darle importancia al lado femenino, a la esposa de Saturno a quien unos llaman Ops y otros Rea; símbolo de libertad y abundancia.

Como ya hemos visto en los días anteriores; las Saturnalias eran unas antiguas fiestas en honor a Saturno. Tenían lugar en diciembre, durante el solsticio de invierno y con ellas se celebraba el fin de la época más oscura y el nacimiento del Sol Invictus.

El día más sobresaliente de las fiestas era el 19, porque se dedicaba de manera especial a Ops (Rea), diosa de la abundancia y esposa de Saturno. En aquel día incluso los esclavos participaban de la fiesta y, gozando de completa libertad, se vestían con los trajes de sus amos, que debían servirles incluso en la mesa. Es por eso que también se llamó a las Saturnalia “fiesta de los esclavos”. Éstos se ponían unos gorros llamados pileus, símbolo de libertad. Podían comer y beber cuanto desearan, y disfrutaban de tiempo libre.

En la mitología romana Ops (en latín ‘abundancia’) era una diosa de la fertilidad y la tierra de origen sabino. Su marido era Saturno, el generoso monarca de la edad dorada. Al igual que Saturno era identificado con el dios griego Crono, Ops lo era con Rea, la esposa de Crono. En sus estatuas y monedas, Ops se representaba sentada, como se hacía normalmente con las deidades ctónicas, y suele sujetar un cetro o una espiga de trigo como atributo principal.

Los tres alimentos vitales:

Sólido:Hoy tomaremos el símbolo del trigo y del cuerno de la abundancia que representa Ops o Rea y la llevaremos a nuestra mesa, los invito a decorar de frutas su casa y servir exquisitas recetas a base de trigo.

El trigo desde los principios de la historia ha representado la abundancia y la energía de las cosechas, aquella imagen de campesinos recogiendo lo que sería el sustento del pueblo nos vendrá muy bien para conmemorar la algarabía de las Saturnales.

Líquido: Rejuvelac, también conocido como agua enzimática, es una bebida con grandes propiedades terapéuticas cuyo nombre ya hace Rejuvelacalusión a sus propiedades rejuvenecedoras. Se trata de un elixir que es fruto de la fermentación del trigo, u otras semillas, cuya virtud destacada es la presencia de microorganismosprobióticos de gran beneficio para la salud.

Ingredientes:

  • 1 taza de trigo o de otro grano sano y limpio.
  • 2 tazas de agua no clorada.

Preparación:

Poner los granos, limpios y previamente enjuagados, en un recipiente de cristal (preferentemente esterilizado previamente) y cubierto con un paño.

Al cabo, separamos el agua del trigo y el líquido resultante es nuestra codiciada maravilla. El trigo es útil para repetir el procedimiento varias veces (tres tandas normalmente); también se puede germinar o destinar a las aves.

Dejamos el agua en un lugar cálido para que siga fermentando dos o tres días, al cabo la llevaremos al frigorífico para ir bebiendo a razón de al menos medio vaso diario; igualmente su consumo no tiene contraindicaciones y puede ser bebido libremente tal como está o acompañando jugos o licuados.

Aire: Olvidemos las tensiones y practiquemos el siguiente ejercicio de respiración…

Para concentrarnos totalmente nos colocaremos con la espalda apoyada en el suelo, rodillas dobladas y separadas unos 20 cm.

Toda la columna debe estar en contacto con el suelo. No debemos notar signos de tensión en el cuerpo.

Colocaremos una mano sobre el tórax y otra sobre la parte baja del abdomen.

Realizaremos unos suspiros voluntarios para predisponernos a un estado de relajación y concentración.

Tomamos aire por la nariz y lo dirigimos a la parte más baja del tórax, notando como se separan las últimas costillas y se hincha el abdomen. Retenemos el aire 3 segundos, y comenzamos a soltarlo por la boca con los labios levemente cerrados, como si sopláramos suavemente.

Repetimos, a nuestro ritmo y con tranquilidad, varios ciclos respiratorios durante un tiempo de unos 5-10 minutos. Si notamos sensación de ahogo o mareo, hay que adecuar la frecuencia respiratoria. Observar la propia respiración, sentir el propio ritmo e intervenir en ello, constituye el camino obligado para aliviar el estrés y tensiones, cambiar el humor, concentrarse mejor, dormir más y reducir la incidencia de las enfermedades y malos hábitos.

Fuentes consultadas: blogsdelagente.com; themaskedlady.blogspot.com; Wikipedia.org