A lo largo de los años abrir las puertas de las casas, escribir los deseos del nuevo año y preparar una sustanciosa cena se ha hecho parte de un ritual que nos une en un mismo espíritu, creando lo que se denomina masa crítica.
Esta misma tradición reza que el 21 de diciembre de cada año llega a la tierra, producto del fenómeno cósmico conocido como Solsticio de Invierno, el Espíritu de la Navidad, con la misión de traer a la tierra todo lo que deseamos.
Esta quizás es una de las celebraciones más antiguas, porque lo primero que el hombre veneró en el cielo fueron los astros, esos puntos de luz que de acuerdo a su posición marcaban las estaciones y con ellas los momentos más importantes para la vida, como la siembra, la cosecha o la migración. Aunque muchos católicos se han manifestado contra esta fiesta, creo que tiene grandes coincidencias con la celebración cristiana, porque el nacimiento del niño Dios es una alusión al comienzo de un nuevo ciclo solar, a la llegada de un nuevo tiempo de vida. Jesús es lo que para otras culturas es el Sol, el astro rey, que recién nace y con su juventud irradia las energías de la oportunidad que renace en cada uno de nosotros.
Durante el día, disfruta de los alimentos sin caer en la gula y de las bebidas con moderación.
Hoy celebra al Espíritu de la Navidad y sigue nuestro Ritual para conectar con la masa crítica desbordada de estos días.
Los tres alimentos vitales:


Carnes o granos serán los alimentos ideales para recibir a tus familiares y amigos en la cena en honor al Espíritu de la Navidad.
Líquido: Hidromiel, es una histórica bebida preparada por fermentación de una mezcla de miel y agua, que alcanza cierta graduación alcohólica oscilando sobre los 14º, … es quizás una de las más antiguas, anterior al vino y probablemente precursora de la cerveza … Ya se conocía hace más de 2000 años, como se ha podido comprobar en antiguos escritos … En la Grecia clásica se conocía como melikraton y los romanos imitaron esta costumbre, a veces incluso mezclando con vinos que endulzaban de esta manera, considerándose popularmente como una bebida de Dioses …
Aire: Respirar es un acto inconsciente e involuntario. Como los latidos del corazón o la transmisión de sensaciones a través de los nervios, la respiración se realiza sola, sin que tengamos que pensar en ella.
Pero el aire que ingresa al cuerpo por medio de la respiración es el que nutrirá nuestro organismo, y su ritmo es otro de los factores que, como la postura corporal y los gestos de las manos, puede trabajarse y perfeccionarse para que facilite la meditación y nuestra comunicación con el Universo.
Fuentes consultadas: Wikipedia.org; estampas.com; meditaweb.com
















