La Luna sale del signo de Sagitario para entrar en Capricornio, fundiéndose con el dueño de las profundidades, Plutón. Para neutralizar este encuentro y usarlo a nuestro favor vamos a alimentar la energía de Capricornio, a través de algún fruto que se dé debajo de la tierra (tubérculos).
En lo personal, escogeré la Yuca por sus bondades gastronómicas y porque con ella podemos preparar una receta que nos permite reciclar y reciclarnos…
El casabe o mandioca; es un plato originario de los indígenas arahuacos, tainos y caribes confeccionaban el casabe raspando la cáscara de la yuca con un rallo de madera dentado con piedrecillas afiladas, astillas de hueso, gruesas espinas de pez, etc., incrustadas y pegadas con resina. Ayudándolos a conectar con la tierra, con sus ancestros y canalizar las energías melancólicas de Neptuno.
Tras reducir la yuca a pulpa, ésta se introducía en el llamado sebucán, especie de colador hecho de hojas de palma entretejidas. El sebucán se colgaba de un árbol y allí debía soportar el peso de dos o más hombres sentados en él, hasta exprimirse bien todo el líquido venenoso de la masa. La confección de este alimento tradicional incorpora hoy cierta tecnología, cual prensas mecanizadas y máquinas para el rallado o burenes; éstos, para mejor aprovechar el calor y permitir elaborar varias tortas a la vez.
Ingredientes:
- Yuca.
Preparación:
Se pela la yuca. Se lava. Se ralla. Se deja escurrir en un colador. Se prensa muy fuertemente para sacarle todo el jugo. Para prensarla puede utilizar un sebucán (utensilio indígena para este fin hecho de fibras de caña), una prensa, un cincho o simplemente un paño que con la yuca rallada en su interior se tuerce fuertemente hasta sacarle todo el jugo, del cual se obtiene el almidón de yuca.
Sobre un budare caliente se vierte la cantidad de yuca necesaria para cubrirlo. Se extiende esta con una espátula de madera para formar una capa de unos 3 milímetros de espesor, rellenándola donde sea necesario, y se cocina hasta que la harina se aglutine o endurezca, doblando y apretando el borde con una espátula (alrededor de 1 centímetro) para hacerlo más fuerte y manejable. Se cocina hasta que comience a dorar y se pueda voltear y esté completamente dura y manejable. En el sistema de elaboración popular del casabe, estas “tortas” se ponen luego junto al fuego o budare, apoyadas entre palos para que se acaben de secar.
Finalmente se ponen las tortas al sol para que se sequen bien y no corran peligro de enmohecerse.
Fuentes consultadas: nutricionencordoba.com.ar; sian.inia.gob.ve
Receta: cocinavzla.tripod.com
Imágenes: lagacetadepuertoprincipe.blogspot.com; esnobgourmet.com


















