

El kéfir es un hongo, el cual se nutre de leche y la hace fermentar, como resultado se obtiene una especie de yogur de textura algo espesa y sabor más o menos ácido o achampañado, que se prepara a partir de las bacterias ‘Bacterium caucasicum’ y ‘Streptococus lactis’ o ‘caucasicus’, desencadenantes de la fermentación láctica.
Se cree que es originario del Caucaso y le atribuyen efectos beneficiosos sobre la prolongación de la vida.
El kéfir estimula todo nuestro cuerpo; su efecto sobre el estómago abre el apetito y su acción sobre la piel y los cabellos nos hacen aparecer más radiantes y llenos de vida, más bellos y saludables.
El Kéfir previene putrefacciones intestinales y contribuye a la depuración del organismo. Se debe beber diariamente, no altera la digestión y es asimilado con rapidez por la sangre. Cuando se tienen afecciones crónicas, se debe beber gran cantidad de Kéfir de agua, por la mañana, al mediodía y por la noche, ½ litro cada vez.
Cuando se deja fermentar por 24 horas actúa como laxante y se debe tomar por la noche, con una duración de 2 a 4 semanas. En cambio, el de 48 horas, regula y restablece la función intestinal.
El Kéfir de agua tiene unas propiedades con efectos superiores al Kéfir de leche. Se puede tomar en mucha más cantidad (de 1 a 3 litros al día). Sus gránulos son casi transparentes, sueltos y de un color acaramelado.
Receta del Día


Ingredientes:
- 200 g harina
- 180 g azúcar morena
- 1 cucharadita levadura de pastelería
- 90 g aceite de girasol
- 200 ml de kéfir
- 4 huevos
- Ralladura de un limón
- 50 g almendra picada
- 1 pellizco de sal marina
Preparación:
- Hay que preparar un molde de doble altura porque este bizcocho sube mucho, el mío mide 22 cm de diámetro y 10 cm de alto. Se engrasa la base y se forra con papel de hornear, se espolvorea con azúcar y con la picada de almendras.
- Se pone a calentar el horno a 180º, mientras se hace el bizcocho de la manera siguiente:
- Se separan las yemas y las claras, se montan las claras con una pizca de sal. Cuando empiecen a montar, se les añade 100 gr de azúcar, poco a poco, sin dejar de batir hasta que se forme un merengue firme. Se reserva.
- Se ponen en un bol las yemas y se baten con el resto del azúcar, cuando empieza a blanquear se añade la leche, la raspadura de limón, el aceite y la harina tamizada con la levadura.
- Cuando la masa esta homogénea, se mezcla bien esta con el merengue usando unas varilla, integrándolo con movimientos envolventes para que no se baje y quede con consistencia de mousse.
- Se pone en el molde y se hornea como se explica arriba.
- Se desmolda cuando se ha enfriado.
Receta: recetasdemama.es
Imágenes: alimentacion-sana.com.ar; micolonyyo.blogspot.com















