Hoy vamos a reciclar más arriba… En el cielo, utilizando el Laurel para conectar así con la sabiduría de Quirón quien se encuentra frente a frente al Sol dándonos la oportunidad de encarar nuestros miedos convirtiéndolos en abono.
El Laurel: Símbolo de tradición
Símbolo de gloria, fama, poder y profecías, el laurel ha sido desde la antigüedad, una planta usada por siempre. Con sus ramas se coronaban a los vencedores en la antigua Roma y aún en la actualidad, a los vencedores de varias competencias se les entrega ramas de laureles en formas de coronas.
Esta planta se asociaba a Dios y al sol, por lo que se la consideraba sagrada y ya en Delfos era utilizada por las pitonisas para profetizar, de allí su valor místico.
Cuenta la leyenda griega que la ninfa Dafne no cedió ante las peticiones amorosas del dios Apolo y que, en su huida, fue piadosamente convertida en laurel para que éste no la apresara, y por esto a Apolo (Dios del Sol) se le simboliza con la rama de laurel. Se dice que ése es el origen de la antigua costumbre de “laurear” (coronar de laurel) a los héroes y a los vencedores de las Olimpiadas.
Con sus ramas se coronaban a los vencedores en la Antigua Roma y aún en la actualidad, a los vencedores de varias competencias se les entrega ramas de laureles en formas de coronas. El termino laureado (Ganador, premiado) viene de esto…
Antiguamente se quemaba en las habitaciones de los enfermos, hojas de laurel y mirra para purificar el ambiente, por eso se utilizaba en la Semana Santa para seguir la tradición. Aseguran que levanta el ánimo y fortalece la voluntad.
Receta del Día
A continuación un macerado para purificarte… Con toda la fuerza de la naturaleza y el reciclaje.
Pieles de berenjena y laurel en aceite


- Pieles de berenjena.
- Aceite de oliva o de semillas.
- Chiles picantes.
- Laurel a gusto.
- Ajo.
- Orégano.
- Sal marina.
- Vinagre.
- Agua.
Preparación:
Limpiar las berenjenas con un paño y quitar las pieles. Llenar una olla con agua, añadir un poco de sal y vinagre y llevar a ebullición. Sumergir las berenjenas en el agua y dejar cocer durante tres minutos, luego escurrirlas y dejarlas secar durante toda la noche en un paño de cocina limpio.
Al día siguiente, esterilizar un frasco y llenarlo con capas de pieles de berenjena, orégano, laurel, pimientos aplastados (preferentemente seco) y el ajo picado. La última capa debe ser de 1 cm por debajo del borde del frasco.
Añadir un poco de aceite, dejando que se filtre debajo del borde del vaso y añadir un poco más. Dejar el frasco abierto durante todo un día, y luego cerrarlo. Después de un mes, sus pieles de berenjena deberían estar listas para ser disfrutadas.
Receta e imagen: ecocucinaen.wordpress.com
Imagen: delicooks.com
















