Que no falten los Probióticos en la alacena

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probioticosHoy se suma a la patineta energética la entrada de Venus en el signo de Leo, y en Cocinando con los Dioses nos apropiaremos de su energía para darle un toque de luz y creatividad a este especial que iniciamos el día de ayer… Para sumarnos a la poderosa energía que se encuentra activa por el cambio de rumbo de Júpiter y Mercurio.

Hoy seguiremos este especial con Los Probióticos

Los probióticos son aquellos microorganismos vivos que, al ser agregados como suplemento en la dieta, afectan en forma beneficiosa al desarrollo de la flora microbiana en el intestino.

Los probióticos estimulan las funciones protectoras del sistema digestivo. Son también conocidos como bioterapéuticos, bioprotectores o bioprofilácticos y se utilizan para prevenir las infecciones entéricas y gastrointestinales. Para que un microorganismo pueda realizar esta función de protección tiene que cumplir los postulados de Huchetson: ser habitante normal del intestino, tener un tiempo corto de reproducción, ser capaz de producir compuestos antimicrobianos y ser estable durante el proceso de producción, comercialización y distribución para que pueda llegar vivo al intestino. Es importante que estos microorganismos puedan ser capaces de atravesar la barrera gástrica para poder multiplicarse y colonizar el intestino.

El efecto protector de estos microorganismos se realiza mediante 2 mecanismos: el antagonismo que impide la multiplicación de los patógenos y la producción de toxinas que imposibilitan su acción patogénica. Este antagonismo está dado por la competencia por los nutrientes o los sitios de adhesión. Mediante la inmuno-modulación protegen al huésped de las infecciones, induciendo a un aumento de la producción de inmunoglobulinas, aumento de la activación de las células mononucleares y de los linfocitos.

Microorganismos en la alacena
La mejor forma de garantizar la salud de nuestra flora intestinal es a partir del consumo de alimentos fermentados. Cuando éstos se producen de forma natural, contienen microorganismos nutritivos, así como enzimas y otros elementos que ayudan a la salud de las colonias de microorganismos que habitan nuestro sistema digestivo.

Además, los alimentos fermentados facilitan la digestión de carnes, carbohidratos y alimentos muy condimentados.

Todas las civilizaciones del mundo desarrollaron algún tipo de fermento y su herencia es vital para nuestros días. Yogurt, quesos y vino siguen relativamente presentes en nuestra dieta, pero también son valiosos el chucrut, el kimchi, kombucha, los pickles, el kéfir, la sopa de miso y las microalgas. Desafortunadamente, la fermentación es delicada y se arruina con la producción industrial, con los suplementos, la pasteurización y con el enlatado, por lo que difícilmente encontramos productos fermentados de calidad en el mercado. Hay que ir a tiendas especializadas.

La mejor opción es producirlos en casa. Si bien esto lleva tiempo y requiere un poco de práctica, los resultados superan astronómicamente a los productos comerciales, y bastará un par de días para notar los beneficios en la digestión y en la energía general.

Receta del Día

Mi recomendación para alimentarnos con Probióticos es el Yogur y agregarle un toque de miel y mandarinas en honor a Venus y su entrada al signo de Leo.

El yogur tiene las condiciones necesarias para ser considerado como un alimento probiótico. Contiene microorganismos vivos, una parte de ellos permanece en el sistema intestinal e interactúan con la flora bacteriana (Marcos A. III Cumbre Internacional del Yogurt. Barcelona. 22-23 de abril. Danone SA. Monografía).

Estas bacterias presentes en el yogur y otras leches fermentadas se caracterizan por transformar mediante la fermentación algunos azúcares, principalmente la lactosa transformándose en ácidos orgánicos como el láctico y el acético.19 La ingesta regular de leches fermentadas puede resultar beneficiosa para prevenir enfermedades infecciosas comunes por ingestión de patógenos.

Receta del Día

Yogur griego con mandarina, miel y frutos secos

receta de Yogur griego con mandarina, miel y frutos secosIngredientes:
(para 2 personas)

  • 2 yogur griegos semi-firmes.
  • 4 cucharadas de granola.
    2 cucharadas de miel.
  • 2 mandarinas.

Para la granola

  • 2 taza de avena (no fina, la tradicional).
  • 1 taza de almendras picadas.
  • 1/2 taza de coco rallado.
  • 1/2 taza de semillas de sésamo.
  • 1/2 taza de pasas de uva negras (o 1/2 de rubias y 1/2 negras).
  • 3 cucharadas de aceite de oliva preferentemente.
  • 3 cucharadas de miel (cuanta más miel, más compacta).
  • 1 cucharadita de canela (opcional).

Preparación:

En una olla calienta el aceite junto con la miel unos minutos hasta que unifiquen. Vierte sobre el resto de los ingredientes e incorpora con cuchara de madera,  Dispón en una placa para horno aplastando bien intentando que todos los ingredientes toquen la base de la placa. Lleva a horno moderado por 1 hora pero ve chequeando que nada se queme y remueve un poco para que se tuesten todas las almendras cada 15 minutos. Retira del horno, deja enfriar y con la mano desintegra hasta lograr la granola. Pela las mandarinas hasta que no quede ninguna nervadura. Distribuye en boles individuales el yogurt, y la granola.

Receta: doscucharadas.com.ar
Imágenes: portalechero.com; doscucharadas.com.ar
Fuentes consultadas: geosalud.com; remediosnaturales.about.com; Wikipedia.org; cedimcat.info